Entrar Via

Me perteneces, pequeña romance Capítulo 40

CAPÍTULO 39

Victoria llora a los pies de Miguel. Él por fin ha despertado. No puedo ni siquiera expresar todas las emociones encontradas que tengo ahora mismo. Ethan le toma la mano de manera sorpresiva mientras que nuestra familia se abrazan unos con otros. El ex mafioso lo ha vuelto a hacer. Miro hacia abajo al sentir los dedos de Sergei deslizarse por mi brazo hasta entrelazar nuestras manos; Akim nos queda viendo y asiente logrando que su lunática hija sonría. Mi padre ha aceptado nuestra relación.

—¿Por qué lloran? ¿Dónde está el bastardo de Alexander?—pregunta por su amigo aún bajo las dosis de la anestesia—No me digan que ese cabrón no vino a visitarme.

La abuela se levanta para limpiar sus lágrimas, Artemisa le da la mano para ayudarla a avanzar un poco. Luego de todo esto la relación entre los Russo y los Smirnov depende de un hilo.

—Lo he echado de nuestras vidas y creo que eso debí hacer desde el primer maldito momento en que lo conocí…—el abuelo espabila pero no dice nada—Él le hizo daño a mi amor y yo no hubiese soportado perderte ¿Tú no ves que nos estaba matando a los dos?—Miguel dibuja una sonrisa tierna en sus labios—¿Dónde llevan todos tus caminos?

Él le pide que se acerque—A ti, cariño, todos mis putos caminos llevan a ti y a tu lindo coñ… —tapo mis oídos porque no quiero escuchar eso. Sergei junto a los demás suelta a reír a carcajadas por las ocurrencias de mi abuelo.—Pero nena, Alexander ha sido nuestro amigo por más de cincuenta años ¿Crees que es justo acabar con esto de esta manera? ¡No, linda, no lo es! Sé que las cosas se nos salió de las manos, pero ahora los niños están juntos… Esperen…—dirijo mis ojos hacia mi hermana al ver que es a ella a quien Miguel mira con tanto detenimiento—¿Eres tú pastelito de maní?—Sandara asiente y camina hacia nuestro abuelo temblorosa. Gabriel está detrás de la puerta.

—Lo siento…Lo siento… Lo siento, señor Pastelito de maní…—las lágrimas gruesas se resbalan por las mejillas de mi otra mitad.—Lamento venir hasta ahora, siento mucho lo que les hice pasar, pero yo amo a Gabriel de verdad, papá, mamá, yo…—Akim toma mi mano y la de mi hermana menor. Nos mira a ambas mientras que sonríe cálidamente. Sergei camina hasta la puerta principal y la abre para invitar a pasar al novio de mi gemela.

Papá titubea—Ahora lo comprendo, cariño, ahora veo que para los padres que realmente aman a sus hijos esta clase de cosas son difíciles. Mis bebés han elegido a este par de hombres que las han protegido y ayudado a crecer…—Gabriel toma a mi hermana y Sergei a mí cuando papá lo indica—Les pido que cuiden a mis gemelas por un tiempo, Miguel tendrá que viajar a Suiza y yo me iré con él. Ethan y Logan quedan a cargo de la empresa… Russo… —el magnate levanta la cabeza—Recibe un tiro por ella si es necesario ¿Entendiste?—el rubio asiente tantas veces que bajo la cabeza por la vergüenza que me da—Y a ti ni te pregunto, ya me contaron lo que les haces a los dulces pajaritos cuando estás aburrido.—el español muerde su labio inferior trazando así una ligera sonrisa mientras captura en sus brazos a Sandara.

Papá sigue siendo papá a pesar de los años…

(***)

Me levanto lo más rápido que puedo de mi cama al escuchar la alarma en mi celular. Son las seis de la mañana y debo salir corriendo a preparar todo para la exposición del nuevo producto de la compañía. Han pasado casi dos meses desde que Miguel partió a Suiza. Mis padres se comunican con nosotros a diario y según lo que nos cuentan el abuelo va mejorando día tras día. Estiro mis brazos para luego caminar hasta mi reproductor de música y colocar a todo volumen «RIP de Sofía Castro» no entiendo porque me he levantado de tan buen ánimo, quizás solo sea la idea de recordar que soy la mujer de Sergei Russo y nadie podrá quitarme mi lugar.

Sandara Volvió a irse de nuevo unas semanas después de la partida del abuelo, Maya estuvo conmigo por algunos días para modular mis estados de ánimo. He intentado posponer irme a vivir con el magnate y no es porque no quiera hacerlo solo es que siento que las cosas están tan residentes o quizás solo sea miedo de dañarlo todo. Seamos honestos ¿Qué pasará cuando entre en crisis? Aunque lleve dos meses sin tener ninguna, tarde que temprano eso pasará.

Cómo un poco de fruta para luego calzarme las zapatilla que usaré para la rueda de prensa para la revelación del nuevo producto de nuestra compañía. Un teléfono móvil con tan alta calidad que ayudara a las personas con trastornos psiquiátricos a vivir un poco mejor. Sergei cambió todo el producto luego de mi primera crisis en la piscina en la mansión Smirnov. He mejorado mucho mis demostraciones de afecto aunque sigue siendo difícil decirle con palabras cuanto lo amo.

Manejo con cuidado y bajo mi falda cada tanto ya que la tela lisa hace que con cada movimiento está se suba un poco más. En la actualidad toda la compañía se ha enterado de mi relación con el magnate y aunque no fui yo la que hizo esta revelación, los celos y la posesividad de Sergei con otros empleados de Globe techology Inc y Go Space lo dejaron al descubierto.

Capítulo 40 Quiero hacerlo ahora… 1

Capítulo 40 Quiero hacerlo ahora… 2

Capítulo 40 Quiero hacerlo ahora… 3

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Me perteneces, pequeña