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Me perteneces, pequeña romance Capítulo 39

CAPÍTULO 38

Sergei maneja su coche lo más rápido que puede para alcanzar la ambulancia en donde va el abuelo Miguel. Lo miro de soslayo mientras que mi corazón no deja de latir con tanta fuerza con solo pensar en la idea de perder al líder de mi familia; Sara Russo huyó de la mansión Smirnov luego de que el hombre que ha levantado mi apellido cayera desplomado en el suelo. Los paramédicos intentaron estabilizar sus signos vitales pero siendo honestos nos han dado muy pocas posibilidades de que él pueda sobrevivir a esto.

Estoy intentando localizar a Sandara pero me está siendo tan difícil hacerlo, agarro con fuerza el borde de mi falda porque todo se está saliendo de control. ¿A caso me equivoqué en haber elegido a Sergei como el hombre que iba amar por el resto de mi vida? ¿Esto en realidad vale la pena? Cierro los ojos haciendo que las lágrimas se deslice suavemente por mis mejillas pálidas; sí, él siempre valdrá la pena. El sonido de la ambulancia nunca ha sido mi favorito, intenté suicidarme cuando era apenas una chiquilla, los medicamentos recetados por mi psiquiatra me sacan de mí misma y terminaba haciendo cosas que en realidad nunca debí hacerme. Pero creo que a partir de ahora cuando escuche una sirena recordaré este maldito día.

El magnate parquea el coche apenas llegamos al hospital, mis primos y tíos salen de sus vehículos a toda prisa y yo imito su acción. Necesito a mi hermana ahora mismo. Intento correr pero el italiano toma mi mano para hacerlo junto conmigo. Ni siquiera en estas situaciones él deja de ser él. Mamá abraza a papá cuando Miguel entra a cirugía de emergencia.—¿El abuelo…?—suelto con mis nervios vueltos nada—¿Miguel va a morir…?—las palabras se quiebran en mi boca. Luego de tantos años de vivir en este mundo veo el miedo reflejado en los ojos de mi padre. No sé qué será de esta familia si esto llegase a pasar. Alexander llega al pasillo en donde estamos pero Victoria se encarga de darle su merecido.

—¡Siempre supe que eras un hijo de puta, Alex! Pero… ¿Tenías que ser así ahora? Sí…—Logan agarra a la abuela apenas la vemos tambalear, el golpe que le ha dado a su amigo de toda la vida le ha dolido a ella también—Sí pierdo al amor de mi vida, te juro… Te juro que me voy a morir yo también y no podrás vivir el resto de tu vida llevando en tu conciencia de que nos mataste… Él no me puede deja ahor…—sus lamentos erizan mi piel. Sergei esconde mi rostro en su pecho—¡Me dijiste que todos los caminos llevan a mí, Miguel! ¡No me puedes dejar! ¿Soy tu osita, lo recuerdas? Soy la única mujer a la que amas en este mundo ¿Me vas a dejar sola?—agarro con fuerza la espalda del italiano. Su mano derecha levanta mi barbilla para besar con cuidado mi frente. Mira hacia abajo por un segundo para ahora besar con determinación mis labios temblorosos.

—Necesito que vengas un segundo conmigo, te tenía…—arruga la frente, abre y cierra los ojos con rapidez—Te tenía un regalo y todo, todo se echó a perder…Ella te está esperando en la azotea del hospital…

Saca la cadena con una medalla de estrella de Sandara, sonrío con debilidad para enseguida disponerme a correr por los pasillos del lugar de manera desesperada. Ella está aquí. Mi otra mitad está aquí. Puedo escuchar los pasos de Sergei detrás de mí, como siempre él nunca me dejará sola con algo como esto. Abro como puedo la puerta que da hacia la azotea y lo primero que llega a mi campo de visión es un tipo demasiado alto, fornido y con tatuajes hasta en los cogones, Gabriel se quita de en medio para dejarme ver a mi hermana. Ambas nos detenemos para mirarnos la una a la otra y aunque intenté controlarme con esto, no puedo.

Corro hasta ella como ella corre hasta mí, ambas nos fundimos en un abrazo lleno de nostalgia mezclado con algo de alegría a la vez. Su cabello huele a rosas y lo tiene mucho más largo que la última vez que la vi. Se ve preciosa. Se ve amada por el psicópata.—Te extrañé tanto…—espeto sin dejar de mirarla. Es la primera vez que nos separamos de esta manera.

Ella mira a Sergei de manera fugaz—Lamento todo esto… El abuelo no me va a perdonar que me haya ido…—me echo hacia atrás al ver como Gabriel Ford la rodea con sus brazos, quizás construyendo una muralla para protegerla. Él coloca sus labios sobre su cabeza para acto seguido apretarla contra su pecho.—Sergei nos contactó y nos dijo lo que Miguel está pasando ¿Qué fue lo que en realidad pasó?

En ese instante le conté a mi hermana todo lo que había pasado sin ella, lloramos juntas por un largo rato y después de tanto tiempo sentí que por fin empezaba a estar de nuevo completa. O al menos eso creía hasta que nos llamaron para darnos la noticia de que el abuelo no lograba despertar. Los gritos de Victoria erizaron mi piel y ni hablar de Gabrielle y Akim abrazados el uno con el otro esperando lo peor de la noche. Dijeron que la operación había sido un éxito ¿Pero por que aún no despertaba? La abuela no soltó su mano ni por un solo instante y me formulé una pregunta ¿Así se siente el amor eterno? Creo que al verla aferrada a Miguel he obtenido mi respuesta. Sí, así se siente el amor eterno.

Esperé por un largo rato en el pasillo oscuro del hospital, Sergei no me dejó en toda la noche y logré quedarme dormida con cada caricia que le hacía a mi cabeza. Hoy no es un mejor día que ayer. Hoy me siento más vacía que ayer. Él sigue sin reaccionar y cada hora que pasa esperamos lo peor. Alexander… Alexander, fue echado por Victoria cuando vino a ella a pedirle perdón por lo que habían echo. Creo que no será fácil volverle a ver la cara sabiendo que por culpa de los hermanos Russo ahora estamos de esta manera. No he querido comer por más que el magnate a intentado darme de cenar.

—Cariño…—lo miro a los ojos, parpadeo al ver a cuatro tipos vestidos de traje formal y maletín de cuero colocarse delante de mí—Hoy es el juicio con Jessica Clark… Si no vas, podría…—me levanto de sus piernas.—Mia cara...

«Cariño mío»

—Voy a acabar con esa perra…—y allí va esa sonrisa de nuevo. Sergei me da un par de palmadas en mis piernas quizás dándome a entender de que si él está conmigo nadie podrá tocarme.

(***)

Capítulo 39 Él acaba de despertar… 1

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Capítulo 39 Él acaba de despertar… 3

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