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Meta de renacer: O me hago rica, o me hago viuda romance Capítulo 450

—Quién sabe qué toloache le dio Isabela para que se casara con ella sin importarle la oposición de todos.

La mirada de Jimena parpadeó.

No le dijo a su esposo que Elías se casó con Isabela por culpa de ella.

Temía que la espina en el corazón de su marido se clavara más hondo y terminara afectando su matrimonio.

—Solo puedo decir que Isabela nos engañó a todos. Pensamos que era inofensiva y fácil de intimidar, pero todo era fingido. En cuanto se agarró de Elías y tuvo ese respaldo, mostró su verdadera cara.

—Ya no nos respeta, casi ni vuelve a la casa de la familia Méndez.

—La familia Méndez la mantuvo y la crió, y ella, malagradecida, encima exige los regalos de boda. Esa muerta de hambre se volvió rica de la noche a la mañana con tantos regalos.

Jimena dijo con odio:

—Tu familia crió a una malagradecida. Tu papá ni siquiera le exigió que pagara el favor. Dice que su mamá también te crió a ti, pero el dinero que gastaron era de tu familia, ¿cómo pueden decir que ella te crió?

—Que su madre se casara con tu papá y lo ayudara a cuidarte era su deber como esposa.

Jimena miró a Rodrigo y le dijo:

—Rodrigo, dile a papá que si la vieja esa se quiere divorciar, que se divorcie, pero que no le dé ni un centavo. Que tu papá le quite todas esas casas y locales que le ha dado en estos dos años.

—Esos valen una lana. Los locales que tu papá le compró están en calles muy transitadas; la renta mensual de cada uno debe ser de al menos seis o siete mil pesos, los mejores hasta más de diez mil.

Rodrigo sabía que su esposa parecía dulce por fuera pero era veneno puro por dentro; sin embargo, la "otra" tampoco era una perita en dulce. Ahora que su padre era quien mandaba y esa mujer le calentaba la cabeza, ellos como pareja tenían todas las de perder.

—Jimena, perdimos esta vez, pero no podemos seguir perdiendo, ni tampoco perder la calma por un tropiezo. Hay que recuperar a Elías, hacer que vuelva a estar de nuestro lado como antes.

—Tampoco podemos dejar que Vanessa se divorcie de mi papá. Esa mujer de afuera no puede entrar. Si Vanessa se queda en la familia Méndez, Isabela tendrá que venir a ver a su madre, y así tendremos más oportunidades para arruinar su relación con Elías.

Jimena lo pensó y dijo:

—Tienes razón, no podemos perder los estribos por un fracaso.

—Si Elías no quiere venir a beber, ¿seguimos saliendo nosotros?

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