Entrar Via

Meta de renacer: O me hago rica, o me hago viuda romance Capítulo 504

Adrián sonrió: —No soy melindroso, es bueno desayunar ligero.

Aunque no era para él, salió ganón de rebote gracias a Isabela. Al menos era un desayuno hecho por las propias manos de Mónica. Adrián sintió que era el desayuno más delicioso que había probado en toda su vida.

Cuando Adrián terminó de desayunar, le dijo a Mónica: —Te acompaño al hospital.

—¿El señor Delgado no tiene que trabajar?

Adrián llevó él mismo los platos a la cocina para lavarlos. Mientras lavaba, dijo: —Tengo horario de oficina, entro a las nueve.

Antes de conocerla, su horario era de ocho a seis.

Después de enamorarse de Mónica y empezar a cortejarla, cambió su horario de entrada a las nueve y salida a las cinco.

Por las noches, evitaba los compromisos sociales siempre que fuera posible para tener tiempo de conquistar a su mujer.

Su hermana mayor le dijo que le daba ese privilegio, pero que si fallaba en la conquista, en el futuro todos los compromisos sociales recaerían sobre él. También dijo que ella se retiraría y le entregaría formalmente el Grupo Delgado.

Decía que cuando uno tiene el corazón roto, transforma la tristeza en motivación y se convierte en un adicto al trabajo, así que lo dejaría trabajar más.

Adrián pensaba que esa lógica de su hermana era absurda.

Mónica no dijo nada más.

Ambos fueron juntos al hospital.

Isabela ya había comido, pero como su amiga se había levantado temprano para prepararle el desayuno, comió un poco más para no despreciar el gesto.

Mónica se quedó en el hospital para acompañar a Isabela, y Adrián se fue poco después para regresar al Grupo Delgado.

Veinte minutos más tarde, Adrián salió del elevador y su secretario se acercó a recibirlo: —Señor Delgado, el señor Morales vino. Lleva media hora esperando en la sala privada, no sé qué asunto tenga.

En la agenda de hoy del señor Delgado no había ninguna reunión de negocios con el señor Morales.

Álvaro había llegado muy temprano al Grupo Delgado y esperó media hora en la sala privada junto a la oficina de Adrián. El secretario había intentado indagar discretamente sobre el motivo de su visita, pero Álvaro no dijo nada.

Aunque eran buenos amigos y se trataban con frecuencia, en días laborales, si no había negocios de por medio, cada uno se ocupaba de lo suyo y se contactaban después del trabajo.

Capítulo 504 1

Capítulo 504 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Meta de renacer: O me hago rica, o me hago viuda