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Meta de renacer: O me hago rica, o me hago viuda romance Capítulo 772

Gracias a la intervención de Elías y Jimena, Rodrigo regresó al sofá con cara de pocos amigos.

La expresión de Lorenzo se suavizó y se disculpó con Elías e Isabela: —Elías, Isa, qué pena, lamento que hayan tenido que presenciar este circo. Deben tener hambre, vamos al comedor.

Se levantó primero, llevando a su hijo menor hacia el comedor.

Nuria también invitó sonriente a la pareja: —Isa, Elías, pasen a cenar. Perdón por la espera, de verdad, qué pena.

Hasta le guiñó un ojo a Isabela.

Isabela le levantó discretamente el pulgar.

Nuria sonrió triunfante.

Rodrigo solo entró al comedor porque su esposa lo arrastró.

Elías esperó a Isabela, pero ella mantuvo su distancia.

Al entrar al comedor, Isabela prefirió sentarse entre Nuria e Iván con tal de no quedar junto a él.

Isabela se sentó como si nada, pero en realidad estaba marcando territorio para evitar que Elías intentara ser atento con ella.

Nuria observó a la pareja un par de veces.

Con el colmillo que tenía en cuestiones de amor, se daba perfectamente cuenta de que Elías sentía algo por Isabela, pero era demasiado tarde; ya estaban divorciados.

Isabela no mostraba ni una pizca de arrepentimiento ni intención de volver con él; al contrario, huía de su cortejo.

Vanessa Ortiz, después de divorciarse de Lorenzo, cortó todo contacto. Lorenzo le había mandado mensaje para invitarla a cenar también, pero descubrió que lo había bloqueado de WhatsApp, lo cual lo molestó un poco.

Después de veinte años de matrimonio y una gran compensación económica, él pensaba que habían quedado en buenos términos. Le había dicho que si necesitaba algo podía buscarlo, pero ella lo borró de su vida al instante.

En el fondo, a Nuria le encantaba que no hubiera contacto.

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