―¿Cuántas veces? ―presionó Derek.
―Unas... cuántas.
Mi madre soltó un chillido, ofendida.
Podía notar la vena que amenazaba con salir de su frente.
Sí mi padre era un narcisista, mi madre era la reina de ellos. Siempre ha sido la más desquiciada para mí.
En su frágil mente donde solo ella importa, la infidelidad, es el crimen más atroz, porque: ¿cómo alguien la va a engañar a ella siendo tan perfecta?
―¿Me estás jodiendo? ―gritó mi madre.
―¿Fue con la misma mujer? ―insistió Derek, que parecía fascinado por sacar a relucir los trapitos sucios.
―No.
―Miserable ―Soltó mi madre.
Él no la miraba a la cara.
―¿Y alguna de esas mujeres la conocía tu esposa?
Robert soltó un suspiró.
―Eran... Miembros de la iglesia.
¿Me estás diciendo que los miembros de la iglesia cometían adulterio? ¡Y no un miembro, varias!
―¡Eres una puta!
Los dos siguieron discutiendo, pero yo había dejado de prestarles atención hace unos minutos, me limité a verlos.
Para todo hijo, saber que sus padres se habían engañado entre si, era una pesadilla. A mí, sinceramente, me daba lo mismo. Solo podía pensar en lo narcisistas que eran. Ambos están molestos por algo que se hicieron mutuamente.
Todo este tiempo pensé que no eran capaz de amarme a mí como se amaban entre ellos. Y resulta que solo aparentaban amarse el uno al otro, por simple egocentrismo. Él disfrutaba que mi madre fingiera amarlo y viceversa. Todo fue una farsa para mantener la fachada de feliz matrimonio mientras robaban.
―¿Ves lo fácil que es destruir un matrimonio? No puedo esperar el día que ponga a mis padres en la misma situación ―Me susurró Derek al oído―. Por más que finjan ser una unidad, queda a la luz su verdadero ser. Los matrimonios de años son fáciles de deshacer.
Sus palabras me dolieron. Tal vez él no se dio cuenta, pero yo solo pude pensar en nosotros y si este sería nuestro destino, si terminaríamos convirtiendo en sus padres y en los míos.
―¿Eso es lo que piensas sobre ellos? ¿Qué nos queda a nosotros que comenzamos una relación a través del odio y la extorsión? ¿Nos convertiremos en nuestros padres?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi cruel esposo: Cayendo en su trampa
Oye si ya pagué para desbloquear capítulos y me regreso porque siguen bloqueados creo que no está bien...