Capítulo 616 El sueño de Olivia terminó en ese momento.
Al despertar, envuelta en el aroma tenue de gardenia, no lograba recordar si aquella escena del sueño había ocurrido en la preparatoria.
¿Por qué se habrían peleado Adrián y Leonardo? ¿Por qué Leonardo le advertía eso a Adrián? No lo entendía. No sabía si lo había olvidado o si en realidad nunca había pasado.
Pero si nunca había pasado, ¿por qué aparecía en su sueño, y con tanta claridad?
Ese día tenía pensado ir a la escuela. Al despertar creyó que aún era temprano, pero al mirar la hora resultó que ya eran las tres de la tarde.
¿Tanto había dormido? Bajó a toda prisa. Su abuela ya estaba pensando qué preparar para cenar.
—Abuelita, ¿cómo es que dormí tanto? —Por lo visto, ya no iría a la escuela.
Su abuela se volvió hacia ella con una sonrisa.
—Sí. Lorena dijo que estos días debías de estar muy cansada, así que no te desperté, para que descansaras bien.
No estaba cansada, solo que había soñado demasiado.
—¿Qué pasa, Oli? ¿Te sientes mal? —le preguntó la abuela con preocupación.
Olivia negó.
—No, es que quería ir a la escuela. Ya déjalo, mañana voy.
Esa noche, antes de dormir, programó una serie de alarmas para que sonaran cada cinco minutos. Al día siguiente por fin logró levantarse sin problemas, aunque pasó otra noche entera soñando.
Volver a la escuela la dejaba más cerca de la casa de Adrián. Intentó visitarlo de nuevo, pero quien salió a atender fue otra vez el vecino de al lado, que le repitió
que Adrián no había vuelto.
También fue a la Casita de Galletas. La puerta estaba cerrada con llave, y tanto la entrada como los alféizares de las ventanas tenían una gruesa capa de polvo.
Recordó que él le había prometido que, en cuanto saliera del hospital, iría a la clínica San Rafael a hacer su terapia de rehabilitación.
Aunque sospechaba que ese hombre volvería a faltar a su palabra, se aferró a una última esperanza y fue a la clínicaa buscarlo, por si acaso.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)