Capítulo 69 Olivia regresó al baño y lo primero que hizo fue cambiar la cuenta de correo en su celular. Luego se quitó la toalla y se desenredó el cabello que aún tenía húmedo antes de volver a salir.
En ese breve lapso, Adrián se había servido otra copa; de esa botella grande de vino tinto ya quedaba menos de la mitad.
-Voy a controlarme, no voy a volver a emborracharme -dijo él, como queriendo justificar por qué estaba rompiendo su propia regla-. Han pasado demasiadas cosas últimamente y solo quiero relajarme un poco.
-Ah -se limitó a responder ella sin ganas.
Alguna vez había arriesgado la vida para salvarlo; incluso si en una existencia pasada le hubiera debido algo, con eso la deuda estaba más que saldada. Lo mejor era desearle lo mejor y dejar de interferir en su destino.
-Pedí un corte de carne para ti, cómelo mientras está caliente. Lo preparan muy bien aquí -le indicó él.
Negó.
-Comí mucho hace rato, en serio no me cabe nada.
Él sonrió amargamente.
-Se ve que pasaste una noche de maravilla.
-La verdad, sí. -Asintió.
Él estaba sirviéndose más vino y, al escucharla, movió la cabeza con un suspiro.
-Eres increíble. Los proyectos de tu esposo se están hundiendo uno tras otro, ¿y tú todavía puedes estar tan contenta?
Estuvo a punto de reprocharle: "¿Y es por mi culpa que fracasaron? ¿No sabes por qué se arruinaron?" Pero ese tipo de discusiones se habían repetido una y otra vez; no tenían sentido. Sin importar cuánto argumentara, no lograría convencerlo. Era mejor rendirse y no gastar saliva en vano. Así que prefirió quedarse callada, tomó el vaso con agua que tenía enfrente y bebió a sorbos.
-Sé lo que quieres decir -dijo él tras beberse casi toda la copa, arrugando un poco la frente-. Vas a decir que todo es culpa de Pau.

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