Entrar Via

Mi hijo eligió otra mamá, y yo elegí mi imperio romance Capítulo 271

El recepcionista hizo una leve inclinación fingiendo una sonrisa y miró al grupo de Nerea.

—Disculpen, señores. Para garantizar la experiencia de la mayoría de nuestros comensales, el restaurante no admite personas con vestimenta inapropiada o mala higiene.

Federico se cruzó de brazos, con una sonrisa burlona en los ojos, y soltó con sarcasmo:

—Viejo, parece que nos quedamos sin cenar. Mejor déjalo así, tengo que regresar a trabajar horas extra.

Gael tenía la cara larga. Había sido difícil coordinar para ver a su nieto y comer juntos, y ahora salían con esto.

Sin embargo, era un asunto menor y no quería sacar su credencial de militar retirado; no quería que dijeran que estaba abusando de su poder.

Nerea, naturalmente, pensó lo mismo. Dijo con voz suave:

—Abuelo Carballo, no se preocupe, yo me encargo.

A Nerea le daba flojera discutir con Esmeralda, sentía que era rebajarse. Así que llamó directamente a Cristian.

Quien contestó fue Isabel.

—Pásame a Cristian o atente a las consecuencias.

Isabel quería aprovechar para burlarse de Nerea, pero al escuchar el tono, prefirió poner el altavoz.

Se escuchó la voz de Cristian:

—Habla.

—Tu mamá está armando un show en el Hotel Gran Lujo, y se metió con el señor Carballo, el de la base. Más te vale venir rápido y llevártela antes de que haga algo peor; a ver si necesita un chequeo o qué, porque anda desatada.

—¡Nerea! —gritó Esmeralda al escuchar cómo la insultaba. Intentó abalanzarse sobre ella, pero apenas dio un paso...

Gael le hizo una seña a su escolta, quien de inmediato se interpuso y la bloqueó.

El escolta, alto y fornido, se plantó frente a Nerea como un roble.

Su postura erguida y su mirada fría y afilada le recordaron a Esmeralda a los militares. Sintió miedo, soltó un bufido y retrocedió.

Cristian ya estaba en camino al Hotel Gran Lujo; hoy era la cena acordada entre ambas familias.

El coche apenas se detuvo cuando Cristian saltó y caminó a zancadas hacia ellos.

La Base era el lugar donde él y Nerea desarrollaban el «Proyecto de Entrenamiento de Simulación con IA».

Y el único señor Carballo que ambos conocían era el Capitán Carballo, a quien habían conocido en el entorno militar.

—Cris, viniste a...

Cristian ignoró a Esmeralda y caminó directamente hacia Gael.

Con un tono respetuoso y formal, dijo:

—Mil disculpas, señor Carballo. Es culpa de mi madre. Permítame disculparme en su nombre.

Esmeralda, al ver a Cristian tan respetuoso, supo que se había topado con pared. Se quedó parada a un lado, tragando saliva del miedo.

Gael levantó los párpados, miró profundamente a Esmeralda y luego a Cristian.

Con tono serio y paternal, dijo:

—Cristian, tienes buena capacidad, pero tu madre deja mucho que desear.

—Lo siento mucho, señor Carballo.

—Si fuera en otros tiempos, a alguien como tu madre le haría falta unas buenas clases de civismo. Pero hoy solo quiero cenar tranquilo con mis nietos.

Capítulo 271 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi hijo eligió otra mamá, y yo elegí mi imperio