Entrar Via

MI MARIDO ES UN DESCONOCIDO PERO EL MEJOR AMANTE romance Capítulo 365

El corazón de Pablo se encogió, pero asintió con resignación.

—Sí, señor.

Luego, agarró a Adrián y se lo llevó. El joven arrastraba los pies, con el alma destrozada por completo.

Pronto, la oficina volvió a sumirse en un silencio sepulcral, tan profundo que solo se escuchaba el zumbido de la computadora sobre el escritorio.

Enrique se quedó de pie en el mismo lugar durante largo rato, procesando las confesiones de Adrián y recordando todo el tormento por el que había pasado Renata... El arrepentimiento fue tan abrasador que, sin poder evitarlo, levantó la mano y se abofeteó a sí mismo con fuerza.

¡Plaf!

El sonido del golpe resonó brutalmente en la oficina vacía.

Cerró los ojos, tomó varias respiraciones para recuperar algo de compostura y se dejó caer pesadamente en su silla de cuero. Iba a llamar a los guardaespaldas que se habían quedado en la fábrica abandonada buscando entre los escombros.

La ansiedad le devoraba las entrañas.

Tenía un terror paralizante de que a Renata le hubiera pasado lo peor...

Con los dedos temblorosos, tocó la pantalla de su teléfono. De pronto, un mal movimiento hizo que el aparato se le resbalara y cayera bajo el escritorio con un golpe seco.

Enrique flexionó los dedos, se inclinó para recogerlo, y de repente, notó que había una carpeta escondida debajo del mueble.

La cubierta era negra. No era un archivo de negocios, lo que significaba que debía ser... un documento personal y confidencial.

Se quedó paralizado. Una inquietud extraña lo asaltó. Recogió la carpeta lentamente, se enderezó en su silla y la abrió.

Lo primero que vieron sus ojos fue el título impreso en letras negras y gruesas en la primera página.

Fue como si alguien le hubiera dado un martillazo en la cabeza. Se quedó petrificado en el acto.

[Informe de ADN: Análisis comparativo entre Ximena Zapata y las muestras de referencia]

¡Era el informe de ADN que le había ordenado investigar a Pablo en secreto hace mucho tiempo!

Con un remordimiento agónico por no haberlo revisado antes, Enrique sacó los papeles y comenzó a leer.

Con cada línea, la última cuerda de cordura en su cerebro se tensaba más y más.

Al llegar a la conclusión final, se escuchó un chasquido invisible en su mente. Esa cuerda se había roto definitivamente.

[Conclusión: El perfil genético de Ximena Zapata NO coincide con las muestras de referencia extraídas de la niña original.]

¡Ximena no era la niña que lo salvó!

Enrique frunció el ceño con violencia. Sintió que era la broma más grotesca del universo. ¡La persona a la que había protegido, mimado y defendido durante años, ni siquiera era su salvadora!

¡No podía asimilarlo!

Pero las letras negras sobre el papel blanco eran irrefutables. Cada palabra del documento se sentía como una bofetada directa a la cara.

¡Se estaban burlando de su estupidez monumental!

Si él se estaba enterando recién ahora, Ximena de seguro lo supo desde el principio. Seguramente se le había acercado a propósito, usando a sus secuaces para encubrir la verdad.

¡Y ese secuaz no era otro que Adrián Cisneros!

¡Le habían visto la cara de imbécil!

Enrique apretó el documento con furia, arrugándolo entre sus dedos.

Al recordar cómo, por ser un estúpido crédulo, había herido a Renata una y otra vez para defender a una absoluta extraña, sus ojos se volvieron pozos de odio puro.

De repente, ¡Plaf!

Tiró la carpeta sobre la mesa, agarró el celular que acababa de recoger y marcó al guardaespaldas que vigilaba a Ximena en el hospital. Con la respiración pesada y errática, rugió la orden:

—¡Saca a Ximena Zapata de ese hospital y tírala en el manicomio de las afueras! ¡Y que no la dejen salir bajo ninguna circunstancia, a menos que yo lo autorice!

¿Le gustaba tanto abusar de los demás?

¡Entonces que probara en carne propia lo que se siente que abusen de ella!

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: MI MARIDO ES UN DESCONOCIDO PERO EL MEJOR AMANTE