Entrar Via

¡MI MARIDO NO ACEPTA EL DIVORCIO! romance Capítulo 77

C77-TE AMO TANTO QUE DUELE.

Angelo la depositó en el centro de la cama, pero esta vez no se abalanzó. Se quedó de pie al borde, mirándola desnuda bajo la luz tenue de la lámpara de noche. Su erección era imponente y se acarició con lentitud deliberada, sin apartar los ojos de ella ni un segundo.

—En el auto fue por pura necesidad, por no poder esperar ni un puto segundo más —confesó—. En la pared, por posesión. En el sofá, fue para verte rendirte por completo… Ahora, aquí, quiero que pidas lo que realmente quieres.

Las palabras la golpearon justo donde más dolía y más gustaba.

Aurora sintió un calor fresco subirle por el pecho, pero en lugar de rendirse de inmediato, le dieron ganas de provocarlo. Razón por la que se llevó las manos a los pechos, los apretó despacio y lentamente bajó una palma por su abdomen en una caricia lenta y deliberada, viendo cómo los ojos de Angelo seguían cada centímetro del camino con hambre cruda.

—¿Y si te digo que quiero que te vayas? —preguntó, desafiante.

Él sonrió, peligroso, y puso una rodilla en la cama. Se inclinó sobre ella, colocando las manos a cada lado de su cabeza, para cubrirla con su cuerpo.

—Entonces mientes muy mal, amor —susurró, con la boca a centímetros de la suya—. Porque tu cuerpo me está gritando que me quede dentro de ti hasta que no quede nada más que nosotros.

Le lamió los labios con la lengua, un roce lento y húmedo que la hizo jadear, y siguió bajando la voz.

—Este coño… —bajó una mano, hasta encontrar su humedad y presionó lo justo para que ella se arqueara— …está empapado, clamando por mí. No quieres que me vaya, Aurora.

Ella se mordió el labio al sentir su toque y finalmente susurró, rendida.

—Quiero… que me hagas tuya de nuevo —jadeó—. De todas las formas que hayas imaginado estos años.

Eso fue la rendición total.

La polla de Angelo latió visiblemente contra su abdomen y asintió, como aceptando un tributo, y su mirada se suavizó por un instante.

—Entonces déjame amarte despacio esta vez, cuore —murmuró—. Como un hombre que por fin tiene a su mujer en su cama, sin prisa, solo para sentirla entera.

Aurora sintió un nudo en la garganta, emocionada por dentro, el corazón latiéndole fuerte mientras él comenzaba un ritual lento.

Primero sostuvo sus manos arriba de la cabeza, entrelazando los dedos con los de ella.

—Manténlas ahí —ordenó suavemente.

Ella tragó saliva y gimió un «sí» apenas audible.

C77-TE AMO TANTO QUE DUELE. 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡MI MARIDO NO ACEPTA EL DIVORCIO!