Todavía ni te casas y ya te olvidaste de tu abuela.
Pero, en realidad, a Susana le llenaba de satisfacción verlos así.
Al fin y al cabo, la única persona que podía acompañar a su nieto toda la vida era su pareja.
Si por querer ser un buen nieto no era capaz de entender algo tan básico, Susana misma le habría dado con el bastón.
Iker se tocó la punta de la nariz. Él, que siempre era tan distinguido, no se sintió para nada avergonzado; de hecho, dijo con un tono protector:
—¿Qué le voy a hacer? Es mi mujer.
Aunque no estaban casados, él lo tenía claro: su esposa solo podía ser Eleonor.
Hacía mucho que lo había decidido.
—¿Y qué si es tu mujer?
Susana conocía los pensamientos de su nieto; Eleonor era demasiado importante para él.
Habían crecido juntos, cuidándose mutuamente, y nadie podía ocupar el lugar de Eleonor en su corazón. Por eso, ahora que Ellie por fin había cedido, era natural que él quisiera tenerla vigilada a cada instante.
Lo ideal para él sería no separarse de ella ni un momento.
Sin embargo, Susana no pudo evitar aconsejarlo:
—Aunque sea tu mujer, ella también tiene su propia vida y su propio círculo de amigos. ¿Acaso Ellie se mete en tus cosas, o con quién hablas por teléfono?
Tras el regaño, Iker respondió con un tono indiferente:
—…No, no se mete.
Aunque a él le encantaría que lo hiciera.
Pero no solo nunca se había metido, sino que antes hasta le ayudaba a otras chavas a entregarle cartas de amor.
—De eso se trata —le recordó Susana—. Tienes que confiar en que ella sabe lo que hace, no tienes por qué ponerte como si fuera una catástrofe por una simple llamada. Si de verdad fueran el uno para el otro, ¿tú crees que se habrían divorciado?
***
Eleonor no sabía si Fabián la buscaba por algo importante, así que se apartó un poco.
—¿Bueno? ¿Fabi?
—Ellie. —Al ver que contestaba, Fabián respiró aliviado—. Blanca preparó unas galletas de las que te gustan, ¿cuándo vienes a casa para que te las lleve?
—No te molestes. —Eleonor hizo una pausa antes de explicar—: Últimamente no me estoy quedando por Jardines de Esmeralda.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Marido Prestado