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Mi Marido Prestado romance Capítulo 671

Al escuchar esto, Benito dejó su lloriqueo falso y le bloqueó el paso a Florencia.

—Sí, nuestro papá tiene razón.

—Florencia —dijo Benito con aire de suficiencia—, no puedes ser tan egoísta.

A Florencia casi se le escapó una risa amarga al ver la misma cara de sinvergüenzas en padre e hijo.

Pero no pudo reírse.

Porque esos dos descarados eran su padre y su hermano.

Por un momento, sintió que hasta le costaba respirar.

No podía entender qué mal había hecho para tener una familia así.

Respiró hondo y, sin prisa por irse, se dio la vuelta para mirar fijamente a Andrés.

—He trabajado por años. ¿Acaso no sabes si tengo dinero o si he sido tacaña con la familia?

Luego, miró a Nina.

—Si él no lo sabe, tú deberías saberlo, ¿no?

Desde que empezó a trabajar, le transfería a Nina mil euros cada mes, puntualmente.

Sumando los regalos de festividades y las emergencias médicas, para una persona común como ella, ya era una cantidad considerable a lo largo de los años.

Nunca preguntó en qué se gastaba ese dinero.

Nina, probablemente sin esperar que sacara el tema, evitó su mirada con nerviosismo y balbuceó:

—Flori, yo… yo, claro que…

Antes de que pudiera terminar, Andrés casi saltó de la cama.

—¿De qué están hablando? —le preguntó a Nina, rechinando los dientes—. ¿Te daba dinero a mis espaldas?

Realmente no lo sabía.

Eso sí que sorprendió a Florencia.

No esperaba que Nina hubiera podido guardar el secreto sin mencionárselo nunca a Andrés.

Esta vez, sí se rio.

Capítulo 671 1

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