Bruno notó de inmediato que estaba tomando fotos y se acercó directamente hacia ella.
—Disculpe, directora Peña. El director Vargas y la señorita Navarro prefieren que los medios no hagan pública su relación. Le pediría, por favor, que borre esas fotografías.
La directora Peña le respondió, calmada y con una sonrisa:
—No se preocupe, no pienso publicarlas en ningún lado. Soy íntima amiga de Bianca; respeto profundamente los deseos de Elena y jamás haría algo para dañar su imagen.
Bruno frunció el ceño, no del todo convencido de sus palabras.
Ante su escepticismo, la directora suspiró y le mostró la conversación que tenía en su celular con Bianca.
—Mire por usted mismo. Hablamos todos los días. Esta misma entrevista la conseguí gracias al apoyo de Bianca. Con la sinceridad y confianza que me ha brindado, sería incapaz de traicionarla.
Bruno lo meditó un segundo, pero mantuvo su postura firme:
—Solo espero que cumpla con su palabra.
Tras recibir una nueva garantía por parte de la directora, Bruno finalmente dio media vuelta y se retiró.
Al revisar las fotos que había tomado, la directora no pudo evitar sonreír con satisfacción.
Tarde o temprano, Elena y Alejandro harían pública su relación.
Cuando ese momento llegara, podría publicar las fotos sin romper ninguna promesa, y de paso, le daría un impulso tremendo de popularidad a su revista.
En el fondo, entendía perfectamente por qué Elena prefería mantener en secreto su relación con Alejandro.
Dado el inmenso poder y la riqueza de Alejandro, cualquier persona que estuviera a su lado viviría bajo una presión constante.
Elena seguramente no quería que el mundo creyera que su brillante carrera se debía a la influencia de su pareja.
Su meta era brillar por luz propia, escalar hasta la cima por sus propios méritos para encontrarse con Alejandro en la cumbre del éxito.
Al pensar en ello, el respeto y admiración que sentía por Elena no hizo más que crecer.
Bianca de verdad había criado a una hija excepcional.
La tarde del sábado, Elena y Alejandro llevaron a la pequeña Aurora a un estudio fotográfico para tomarse un retrato familiar.
Aurora estaba brincando de alegría y le dijo a Elena:
—¡Mamá, mamá! ¡Aquí es donde a Melisa le toman sus fotos!
La mamá de Melisa era una conocida influenciadora de estilo de vida, famosa por subir recomendaciones de lugares turísticos, restaurantes, y por sus tutoriales de belleza y moda.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....