Entrar Via

Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico romance Capítulo 942

La señora Molina se deshizo en disculpas, pero Elena no le prestó más atención y regresó al estudio.

A la mañana siguiente, justo antes de irse al trabajo, Elena le dijo con tono firme:

—Señora Molina, a partir de hoy ya no será necesario que vaya a hacer las compras.

La mujer se sorprendió.

—Pero, ¿y qué vamos a comer?

Hasta ese momento, era ella quien iba al mercado a elegir los ingredientes frescos cada mañana. Como el presupuesto era holgado, la señora Molina siempre se las arreglaba para quedarse con un buen porcentaje del dinero.

Elena la miró a los ojos y respondió:

—El señor Campos, de la familia Valverde, traerá los víveres todas las mañanas. Usted solo se encargará de cocinar.

La señora Molina asintió con amargura.

—Entendido, señorita.

Después de que Elena se fue a la oficina, la señora Molina estaba lavando los platos cuando sonó el timbre.

Era el señor Campos con las entregas del día.

Al ver las cajas llenas de mariscos frescos, cortes de carne premium y otros alimentos costosos, a la señora Molina le volvieron a brillar los ojos. ¡Era demasiada comida y de la mejor calidad!

—¿Todo esto es para hoy? —preguntó, asombrada.

El señor Campos sonrió amablemente.

—La señora Bianca me pidió que traiga estas provisiones a diario. Por favor, firme de recibido y guárdelo rápido en el refrigerador.

Tras firmar, la mente de la señora Molina empezó a maquinar a toda velocidad.

Si el señor Campos iba a traer esa cantidad exagerada todos los días, ahí había una mina de oro.

Elena y Alejandro apenas cenaban en casa y muchas veces se quedaban trabajando hasta tarde. Si ella tomaba en secreto una parte de esos lujosos ingredientes y los vendía, nadie se daría cuenta.

Esa carne y esos mariscos valían una fortuna; si los revendía por un buen precio, de seguro encontraría compradores ansiosos.

Con cada número que sumaba en su cabeza, su sonrisa se hacía más ancha.

Mientras tanto, Elena apenas se había sentado en su oficina cuando recibió una llamada de Bruno.

—Señora, tal como sospechaba. La señora Molina ya empezó a sacar ingredientes a escondidas para venderlos.

La mirada de Elena se enfrió.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico