Cuando la gala llegó a su fin, los organizadores acapararon a Alejandro para tomarse varias fotos oficiales.
Elena decidió esperarlo tranquilamente en su asiento.
En ese momento, Piero se acercó a ella con pasos seguros.
—Señorita Navarro.
Como no tenía idea de quién era, Elena se limitó a asentir con una educada sonrisa.
Al tenerla tan cerca, Piero confirmó que era aún más deslumbrante de lo que parecía desde lejos.
Era la primera vez en su vida que veía a alguien que parecía haber salido de una pintura renacentista.
Incluso sintió que el aire a su alrededor se volvía más puro.
—Me llamo Piero Quiroz, soy piloto de carreras profesional. Compito el próximo miércoles, ¿te gustaría ir a verme?
Con ese rostro perfecto que tenía, a Piero casi nunca le fallaba el encanto a la hora de conquistar a una mujer.
Por eso, derrochaba confianza en sí mismo.
Sin embargo, Elena lo rechazó con cortesía:
—Lo lamento mucho, pero trabajo todos los días y mi agenda es bastante apretada. No me será posible asistir a su carrera.
Piero no estaba dispuesto a darse por vencido tan fácilmente. Sacó su teléfono y le ofreció otra alternativa.
—¿Qué te parece si nos agregamos a las redes? Yo entreno los fines de semana, puedes ir cuando tengas tiempo.
Por lo general, cuando invitaba a una chica a verlo correr, ellas se emocionaban muchísimo.
Pero Elena volvió a declinar la oferta.
—Los fines de semana se los dedico exclusivamente a mi hija, así que tampoco podré acompañarlo.
Piero abrió los ojos con incredulidad; jamás imaginó que una mujer que lucía tan joven y con una figura tan perfecta ya estuviera casada y con hijos.
¡Era imposible que se hubiera casado tan pronto!
Negándose a aceptar la realidad, insistió:
—A ver, ¿te inventaste esa excusa solo porque quieres rechazarme?
La expresión de Elena se volvió fría y cortante.
—Señor, no tengo ninguna necesidad de mentirle. Tengo a mi esposo y a mi hija. Le exijo que se comporte y respete mi espacio.
Al ver que ella realmente se había molestado y no queriendo ser una molestia que la fastidiara, Piero no tuvo más remedio que recuperar sus modales.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....