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Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia romance Capítulo 267

Dentro del bote, Berta y Estela escucharon los disparos y se abrazaron, temblando.

No se atrevieron a hacer el más mínimo sonido.

De verdad estaban disparando.

Por el estruendo, parecía que venían muchos.

En ese momento se alegraron de haberse escondido ahí.

Nadie sabía dónde estaban; toda la atención se la estaban echando a Cecilia.

Cecilia también sacó su pistola y empezó a disparar mientras se cubría.

¡Bang!

¡Bang!

Su puntería era brutal: casi cada tiro pegaba.

Solo alguno que otro, más listo, alcanzaba a esquivar.

Varios hombres de negro cayeron al suelo.

—¡Síganla! ¡Agarren a esa vieja! ¡La voy a hacer pedazos! —Andrés ya estaba fuera de sí.

Solo había mandado gente al crucero de la familia Urbina a levantar a unos estudiantes…

y terminó metido en un desastre.

Estaba que reventaba.

Cecilia se movió de vuelta hacia la zona de suites. Con tantos cuartos, era más fácil cubrirse.

Aparecía y desaparecía; cuando menos lo esperaban, una bala ya les había atravesado el cuerpo.

¡Bang!

¡Bang!

Andrés vio cómo los suyos iban cayendo uno tras otro.

Le rechinaban los dientes del coraje.

—¡Éntrenle! ¡Ya casi se le acaban las balas!

Cecilia checó el cargador: era cierto, ya le quedaba poco.

Pero por suerte traía dos.

Cambió de arma y siguió.

¡Bang!

Cecilia se lanzó hacia adelante; en el aire giró varias veces y, aun así, alcanzó a darle a varios.

No fallaba.

El lugar era un infierno de disparos.

Aunque sus balas se estaban acabando, ya se había llevado a bastantes.

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