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Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia romance Capítulo 268

Camilo miró alrededor.

—¿Estabas sola? ¿Tú sola te los echaste?

—Ajá —respondió Cecilia, tranquila.

—No, bueno… ¡Eres una fregona, jefa! De verdad… eres mi ídola.

A Cecilia se le frunció el ceño al oírlo.

—Ya. Déjate de eso. Ve a checar a ese tipo: ¿es Omar?

—No. A Omar lo conozco perfecto. Es mi enemigo de toda la vida; jamás lo voy a olvidar. Ese debe ser uno de sus hombres. Ese viejo no se va a dejar ver tan fácil. Lo conozco.

Cuando Camilo habló de Omar, se le notó el odio.

La Orden de la Merced la habían fundado su papá y Omar.

Los dos la dirigían, pero Omar quería quedarse con todo.

Así que envenenó a su padre a propósito.

Camilo nunca olvidó ese día.

Entonces era un niño: tenía apenas siete años.

Estaba escondido en el clóset de su papá, jugando a las escondidas, esperando que su mamá lo buscara.

Y vio entrar a Omar.

Omar llevó una botella para tomar con su padre. Después de beber, su padre se desplomó.

Ahí Omar mostró su verdadera cara.

Tomás Peña no podía creer que su amigo de tantos años fuera capaz de eso.

—¿Tú… por qué…?

—Tomás, perdóname. Quiero quedarme yo solo con la Orden de la Merced. Tú y yo no pensamos igual. Esto es el hampa: aquí hay que ser duro. Tú eres demasiado blando. La Orden de la Merced no puede estar en tus manos. Si tú mueres, yo me quedo con todo.

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