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Su Arrebato Fue Mi Salvación romance Capítulo 3

Al mismo tiempo.

El Koenigsegg gris plateado corría a toda velocidad por la sinuosa carretera de la montaña.-

El viento se colaba rugiendo por las ventanillas semiabiertas, alborotando el cabello de Moisés a su antojo.

El auto se detuvo en la cima de la colina.

A lo lejos, el paisaje que se extendía al otro lado del cristal era majestuoso.

Pero Moisés no tenía cabeza para apreciarlo. Respiró hondo y su mirada afilada se clavó en el montón de hojas arrugadas del acuerdo de divorcio tiradas en el asiento del copiloto.

Entre más lo miraba, más le molestaba.

Con expresión sombría, lo rompió por la mitad.

¿Divorciarse?

Imposible.

Se había ganado ese matrimonio a pulso, ¿por qué habría de divorciarse?

Al recordar el tono firme con el que Xaviera había soltado ese "no hay amor", Moisés se sintió frustrado, especialmente porque no podía refutarlo con facilidad.

Su matrimonio, en efecto, había sido solo un accidente.

Incluso podría decirse que la forzó.

Dos años atrás, en el banquete de cumpleaños de don Ernesto Navarro, la madre de Xaviera, Viviana Silva, la había drogado con sus propias manos para intentar enviarla a la cama de un funcionario muy poderoso de Nueva Alborada.

Xaviera se había mordido la mano hasta sangrar para mantenerse despierta a través del dolor, resistiéndose con todas sus fuerzas. Logró escapar justo antes de que la arrastraran a la habitación.

Durante su huida, chocó contra Moisés.

Pero no fue una coincidencia.

Moisés estaba buscándola.

Xaviera, bajo los efectos de la droga, tenía el rostro encendido, el cuerpo lánguido, y parecía una delicada flor lista para ser arrancada.

Le suplicó que le salvara la vida.

Dadas las circunstancias, Moisés debió haberla llevado de inmediato a un hospital.

Pero no lo hizo.

La rescató llevándosela a la cama.

Moisés no podía olvidar la expresión en el rostro de Xaviera cuando la metió a la habitación: la conmoción, luego la confusión, y finalmente, la resignación.

La luz de sus ojos se apagó lentamente.

Lo que ella creyó que era su salvación no fue más que la caída en otro abismo.

En un principio, Moisés planeaba hablar seriamente con Xaviera después de aquello.

Pero esa misma noche, Xaviera sufrió un dolor abdominal tan fuerte que comenzó a sudar frío. Fue trasladada de urgencias al hospital, donde le diagnosticaron una grave hemorragia por la ruptura de un quiste. Estuvo hospitalizada durante una semana. Moisés se sentó junto a su cama y le habló sobre casarse.

Xaviera aceptó.

Capítulo 3 1

Capítulo 3 2

Capítulo 3 3

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