ADICTO A TI. CAPÍTULO 17. Una pareja casi normal
Logan se sentó frente al televisor como si fuera la primera vez en años que dedicaba tiempo a algo que no estuviera relacionado con balances financieros, adquisiciones empresariales o reuniones interminables, y aquello resultó tan evidente que Vanessa terminó observándolo más a él que a la película durante los primeros minutos.
—Es impresionante —comentó.
Logan apartó la vista de la pantalla y la miró con curiosidad.
—¿Qué cosa?
—Al principio quería decir que olvidaste cómo ser niño, pero después de verte diez minutos sentado viendo la película con esa cara, creo que más bien olvidaste cómo ser humano.
La carcajada de Logan fue inmediata.
—No exageres.
—¿No exagere? —replicó ella señalándolo con una palomita de maíz—. Logan, pareces un auditor revisando una película para decidir si apruebas su presupuesto.
—Estoy prestando atención.
—La estás fiscalizando.
Él negó con la cabeza mientras sonreía, pero Vanessa no parecía dispuesta a dejarlo escapar tan fácilmente.
—Además —añadió recorriéndolo con la mirada—, tengo que admitir que me gusta mucho la versión de traje y corbata, el tiburón corporativo que hace temblar a ejecutivos y accionistas, pero esta versión en pijama de Pinky y Cerebro es insuperable.
Logan bajó la vista hacia el pijama y soltó un bufido resignado.
—No te acostumbres.
—Demasiado tarde. —Y eso era porque Vanessa ya tenía el teléfono en la mano—. ¿Puedo hacerte una foto?
—Solo si sales conmigo.
Ella sonrió inmediatamente, se acomodó a su lado y tomó una selfie en la que ambos aparecieron despeinados, rodeados de cojines y con el enorme recipiente de palomitas ocupando media imagen.
Cuando observó el resultado, soltó una pequeña risa.
—Parecemos una pareja casi normal.
Aquellas palabras hicieron que Logan mirara la fotografía durante unos segundos más de lo necesario, porque, por extraño que pareciera, la imagen le gustó. Le gustó demasiado.
La película continuó avanzando mientras los comentarios se volvían cada vez menos frecuentes, la manta terminaba cubriéndolos a los dos y el cansancio acumulado de los últimos días comenzaba a pasarles factura, de modo que ninguno fue realmente consciente del momento exacto en que se quedaron dormidos… ¡Así que nadie fue desterrado del sofá!
A la mañana siguiente Logan despertó lentamente y permaneció inmóvil durante unos segundos, disfrutando de una sensación de comodidad tan agradable que tardó un momento en comprender por qué se sentía tan relajado. Cuando finalmente abrió los ojos descubrió que tenía un brazo rodeando la cintura de Vanessa y que se encontraba completamente acurrucado contra ella.
La sonrisa apareció sola. Hacía muchísimo tiempo que no despertaba así.
Vanessa abrió los ojos poco después y, al encontrarlo observándola, sonrió con suavidad.
—Buenos días.
—Buenos días.
Y ella estaba a mitad de una nubecita emocional… hasta que giró la cabeza hacia el reloj de la pared, y en ese mismo instante toda la calma desapareció de su rostro y se incorporó de golpe.
—¡Demonios!
—¿Qué pasó?
—¡Voy a llegar tarde! —exclamó ella y mientras hablaba ya estaba recogiendo la manta y caminando hacia el pasillo—. ¡Y tú también!
—Soy el jefe —respondió él sin moverse—. Puedo llegar a la hora que me dé la gana.
—Pues un beneficio que no isas, fíjate. ¡Pero yo me tengo que ir!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....