APA. CAPÍTULO 10. Un escritorio desordenado
La boca de Odette era pequeña y peligrosa. Todo en ella era dulce, provocativo, especial, y eso lo estaba volviendo loco. Si era honesto, no había planeado acostarse con la prometida de su hermano. La única razón por la que se había llevado a Odette de aquel club, era porque estaba convencido de que estaba más a salvo con él que con su hermano. Pero lo que había pasado después… para eso había tenido sus razones, solo prefería no contarlas.
El problema era que ahora la línea se estaba desdibujando y lo que era correcto ya no se estaba sintiendo como justo.
—Es una falta de respeto que te corras sin mí —siseó apoyando su frente en la de Odette—. Es una ofensa que tengas un orgasmo cuando yo no te estoy llenando.
Odette se estremeció involuntariamente, y estaba a punto de responderle cuando un golpe en la puerta los congeló.
—Señor Amsler.
Odette abrió los ojos y Luc se apartó inmediatamente.
—Un momento —respondió mientras ella se llevaba una mano a la boca para contener la risa.
Luc no parecía encontrarlo divertido, pero Odette bajó del escritorio y se acomodó la falda con parsimonia
—Tú no te vas —dijo él—. Tenemos que hablar.
—No, yo tengo que irme y tú… tienes que esconderte detrás del escritorio para que no se note tu… exceso de entusiasmo —dijo ella señalando a su bragueta y Luc se cubrió con las manos porque nadie tenía que decirle que se le veía una erección violenta incluso por encima del pantalón.
—¡Joder…!
Odette recogió su bolso y le lanzó un beso aéreo.
—Después, amor. Te prometo que haré tiempo para ti —dijo con un guiño y abrió la puerta.
—¡Odette!
Pero la secretaria estaba esperando en el corredor. Sus ojos pasaron de Odette a su jefe, y se abrieron un poco al ver la camisa parcialmente fuera del pantalón y varios botones desabrochados.
—Buenos días —saludó Odette alegremente.
—Señorita Keller —carraspeó la asistente, pero ella siguió caminando.
No miró atrás. Su corazón todavía latía demasiado rápido y tuvo que respirar profundamente mientras esperaba el ascensor. Aquello había estado demasiado cerca y no se refería a la secretaria. Si nadie hubiera interrumpido, habría vuelto a acostarse con Luc sobre el escritorio de Sven. La idea debería haberla preocupado. En cambio, lamentaba la interrupción.
Pero los lamentos tendrían que esperar, porque Odette siguió el horario al pie de la letra y fue a comprar a una tienda justo a la salida de donde Sven estaba con los inversionistas. Y tonteó alrededor lo justo como para salir con bolsas de lencería de pesadilla y una sonrisa en los labios, lista para tropezarse accidentalmente con…
—¡Amor! —exclamó corriendo hacia él.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....