APA. CAPÍTULO 37. ¡Hasta el infinito y más allá!
Odette se vistió de novia sabiendo que no iba a casarse. La contradicción habría resultado absurda cualquier otro día, pero aquella mañana le pareció necesaria.
Había dejado que los estilistas entraran a su apartamento a las siete. Había elegido uno de los vestidos que los Amsler habían preparado sin consultarle, había permitido que arreglaran su cabello y no había respondido ninguna de las preguntas cuidadosas de Dana. Su madre conocía una sola parte de la verdad, eso tendría que ser suficiente.
—Todavía puedes detener esto aquí —dijo Dana mientras ajustaba uno de sus pendientes y Odette contempló su reflejo.
—Lo sé.
—No necesitas llegar hasta el altar para cancelar una boda.
—¿Por qué crees que quiero cancelarla?
Su madre le acomodó un mechón de pelo y la miró con una ternura condescendiente.
—Porque he visto tu cara antes de los berrinches, antes de las venganzas, antes de mentirme, antes de hacerte la fuerte —respondió—. Nadie te conoce mejor que yo, para eso soy tu madre.
—¿Y qué crees que voy a hacer exactamente?
Dana suspiró mientras cruzaba las piernas.
—Venganza sin diplomacia —aseguró—. Esa es tu cara de que vas a clavar la espada hasta el hueso y retorcerla.
—¿Y eso estaría mal? —preguntó Odette mirándose en el espejo.
—Depende de si invitamos a suficiente prensa. ¿Quieres que llame a más periodistas?
Y por un segundo vio a su hija sonreír.
—Quiero que los llames a todos.
Y por supuesto que todos aparecieron tres horas después, cuando justo a un lado del altar, Sven parecía extraordinariamente satisfecho, con la seguridad de un hombre convencido de que su plan había funcionado.
Cuando las puertas se abrieron, todos se pusieron de pie, y Loan le ofreció el brazo a su hija.
—Si me dices que nos vayamos, nos vamos.
Odette lo miró. Su padre no sabía nada del embarazo porque su madre había cumplido su promesa.
—¿Irnos? Ahora es cuando va a ponerse bueno. Solo… procura recordar que me quieres, ¿si?
Comenzaron a caminar. Odette vio primero a Sven, después sus ojos buscaron a Luc. Estaba de pie en uno de los extremos, con la mirada atormentada y los puños apretados, como si estuviera a punto de colapsar.
Ella avanzó sin vacilar y Sven extendió la mano cuando estuvo cerca, pero Odette no llegó a tomarla. Solo soltó lentamente el brazo de su padre y se volvió hacia los invitados.
—¡Antes de que esta ceremonia comience, tengo algo que anunciar!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....