APA. CAPÍTULO 43. Un buen comienzo
El silencio que siguió ya no resultó incómodo. Odette apoyó ambas manos sobre el vientre y bajó la mirada. Desde que había visto aquellas dos líneas, una certeza había empezado a formarse entre todo el caos. Había necesitado horas para distinguirla entre la rabia, las revelaciones y el desastre de aquella mañana, pero ahora estaba segura.
—Voy a tenerlo —declaró y Luc dejó de respirar por un instante. No dijo nada, como si necesitara asegurarse de haber entendido correctamente.
—¡Por Dios, dime que es en serio!
Odette levantó la mirada y sostuvo sus ojos.
—Es muy en serio. Voy a seguir adelante con el embarazo.
La expresión de Luc cambió. No fue una sonrisa inmediata. Primero pareció recibir el golpe completo de las palabras, asimilarlas una por una. Después bajó la mirada hacia su vientre y permaneció así durante unos segundos.
—¿Estás segura? —preguntó finalmente.
—¿Encuentras algún placer especial en preguntarme si estoy segura cada vez?
—¿Qué quieres que diga? Me has vuelto un cuestionario de consentimiento con patas —suspiró él, pero su voz bajó lo suficiente—. ¿Lo decidiste ahora?
Odette negó lentamente con la cabeza.
—No. Creo que lo supe en cuanto vi la prueba. Solo necesitaba que todo lo demás dejara de gritar dentro de mi cabeza.
Luc asintió y dejó escapar el aire que parecía llevar demasiado tiempo conteniendo.
—Bien.
—Puedes parecer un poco más emocionado. Odette arqueó una ceja al escuchar una respuesta tan escueta, pero él soltó una risa y se pasó una mano por el cabello.
—Estoy intentando no asustarte.
—¿Por qué me asustarías?
—Porque llevo cuarenta y ocho horas pensando en médicos, seguridad, habitaciones, horarios y otras ciento veinte cosas que probablemente no quieres escuchar todavía.
Odette abrió mucho los ojos y levantó una mano para detenerlo antes de que empezara a enumerarlas.
—Definitivamente no.
—Por eso dije «bien».
Ella rio. Luc sonrió finalmente, y esta vez la emoción que había intentado contener resultó evidente.
—Quiero estar —dijo.
Odette inclinó ligeramente la cabeza.
—¿Estar?
—En todo.
La sonrisa de Odette desapareció. Enderezó la espalda y lo miró con seriedad.
—No quiero que confundas ser padre con controlar mi embarazo.
—No podría, seguramente intentarás trabajar hasta entrar en trabajo de parto. Así que solo voy a encargar pastillas para la ansiedad. ¡Mi ansiedad!
—¿Por qué me impresiona que esta se volverá una negociación interesante? —preguntó Odette entrecerrando los ojos.
—Porque eres impresionante.
—Idiota.
—¡Pero padre de tu hijo! —exclamó él levantando un puño como como si fuera Zeus esperando su rayo o algo así.
Pero luego se quedó en silencio, observándola como si todavía tuviera algo pendiente y estuviera decidiendo la mejor manera de decirlo. Finalmente apoyó una mano en el respaldo del sillón.
—Quiero pedirte otra cosa —se atrevió y Odette levantó una ceja.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....