APA. CAPÍTULO 55. Romántico
Odette apoyó instintivamente una mano sobre su vientre.
—Destruiste tu relación con ellos —murmuró.
—Esa relación ya estaba destruida —respondió Luc.
—Son tus padres.
—Sí.
—Sven sigue siendo tu hermano.
—También.
Luc no intentaba borrar nada de aquello, simplemente no estaba dispuesto a permitir que pesara más.
—Y esa empresa fue parte de tu vida durante años.
Odette entendía el costo real de su decisión, y sabía que Luc no estaba celebrando. No había vencido. También había perdido mucho, solo había decidido qué estaba dispuesto a perder.
—No sé si estoy de acuerdo con lo que hiciste —admitió con un suspiro, quizás porque sabía que era más fácil que ella destruyera a los Amsler que permitir que Luc lo hiciera con sus propias manos.
—No necesito que lo estés.
—Es una forma bastante extrema de resolver las cosas.
Una sombra de sonrisa apareció en rostro del hombre frente a ella.
—Me han dicho que tengo problemas con las soluciones moderadas —admitió Luc y Odette miró la cicatriz.
—¡No me digas! —rezongó y Luc le regaló una risa breve antes de volver a ponerse serio.
—No quiero que pienses que tienes una deuda conmigo por esto. Y tampoco significa que de pronto vayamos a casarnos.
—No esperaba una propuesta esta noche —advirtió Odette y él le hizo una mueca, como si de verdad hubiera estado listo para sacar el anillo ahí mismo.
—¡Eres mala!
—Lo sé.
—¡Oye, esa es mi línea!
Y aunque fueron capaces de bromear un poco y mantener el ánimo en medio de todo el caos, era evidente que algo había cambiado. Odette lo sintió mientras regresaba a su departamento.
Desde la boda fallida, Luc había dicho muchas cosas: que quería estar durante el embarazo, que quería cortejarla, que estaría disponible si lo necesitaba, que no permitiría que Sven volviera a utilizar su parecido.
Hasta entonces, ella había escuchado promesas. Ahora empezaba a ver decisiones. No todas le gustaban, algunas seguían pareciéndole completamente desquiciadas, pero Luc hacía exactamente lo que decía.
Aquella noche Odette intentó trabajar, duró exactamente veinte minutos. Cerró la computadora, caminó hasta la cocina, bebió agua y regresó al salón. No tenía náuseas. Tampoco estaba cansada.
No necesitaba galletas. No había ninguna consulta al día siguiente. No existía una demanda nueva que discutir. Miró la hora en el reloj: las diez y cuarto. Caminó hasta su dormitorio, volvió al salón y terminó deteniéndose frente a la puerta de entrada.
Se sintió ridícula. Luc vivía literalmente a unos pasos. Podía escribirle… pero no lo hizo.
Salió al corredor indecisa. La puerta de su apartamento se cerró detrás de ella y, durante unos segundos, Odette permaneció mirando la de Luc. Hasta entonces siempre había existido una razón para cruzar aquella distancia: el embarazo, el trabajo, los abogados, algún problema. Pero aquella noche no había ninguna.
Odette levantó la mano, y por primera vez desde que la boda se había derrumbado, llamó a la puerta de Luc simplemente porque quería verlo.
—Hola… —murmuró en cuanto él abrió la puerta—. ¿Las hormonas sirven?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....