PELEAR POR TI. CAPÍTULO 16. Una irrupción inesperada
Nunca en toda su vida Adriana Keller había escuchado un tono como aquel o alguien había osado jamás comportarse con ella con aquel tipo de violencia, pero ¿qué otra cosa se podía esperar exactamente del tipo que solo estaba con ella por el dinero de su padre e incluso había pensado en lastimar a su primo.
—¡Suéltame idiota! —gruñó aferrándose a aquella mano que la tenía agarrada de los cabellos—. ¡Suéltame!
Pero al parecer Oskar no tenía ni siquiera la intención. Le dio la vuelta con brusquedad y la empujó hasta el despacho, donde todo estaba igualmente destruido y la caja fuerte estaba a la vista.
—¡Ábrela! —gritó él al borde de la histeria.
En las últimas cuarenta y ocho horas le habían partido la cara, su gallina de los huevos de oro lo había dejado, lo habían botado de la empresa con nada más que una pobre liquidación y en Recursos Humanos le habían dado la amable advertencia de que era mejor que se cambiara de ciudad… bueno, mejor de país, si era que quería volver a encontrar algún trabajo.
—¡Abre la m*****a caja fuerte, Adriana!
—¡¿Y para qué?! ¡¿Qué te vas a llevar, Oskar?! ¡¿Mis joyas?! —siseó ella enfrentando su mirada—. ¡¿Crees que no pondré una denuncia a la policía apenas salgas de aquí?! ¡¿Crees que no irán a buscarte por robo en el mejor de los casos!? —Se soltó de su mano con brusquedad y levantó la barbilla porque después de todo era una Keller y a ella no la intimidaba nadie—. ¿Quieres que te abra la caja fuerte? No hay problema. De todas formas ya me quedó claro que solo eres un ladrón, no me molestará para nada meterte a la cárcel por eso.
Si era honesta no la vio llegar. La bofetada la mandó al suelo y su cabeza golpeó contra uno de los muebles, haciendo que su cara sangrara por dos sitios diferentes.
—¡Cállate maldit@ zorra, cállate! ¡Yo no soy ningún ladrón! ¡Soy cien veces mejor que tú! ¡En la universidad era mucho mejor que tú, pero tú solo tenías dinero! ¡Eso no te hace más importante que yo, estúpida, no tienes derecho a tener todo ese dinero cuando yo no tengo nada…!
Adriana gritó cuando sintió el tirón de su cabello y sintió que levantaba un poco su cuerpo, arrastrándola detrás del escritorio.
—¡Abre la puta caja fuerte, zorra! —gruñó él estampándola contra la pared y Adriana solo experimentó un asco profundo cuando lo sintió pegarse a su espalda de aquella manera—. Ábrela, y no vas a denunciar nada, no vas a decir ni una maldit@ palabra sobre esto a nadie o de lo contrario me aseguraré de callarte de la peor manera. ¡¿Me oyes?! ¡Sé que tienes dinero en efectivo ahí adentro, dámelo o te juro que me voy a cobrar este año de sufrimiento de una forma muy diferente! ¡Muy diferente! ¿¡me oyes…!?
—¡Papá por favor, por favor te lo suplico, para…!
—¡Maldit@ sea Adriana, no lo defiendas!
—¡No lo estoy defendiendo, pero no vale la pena, no vale la pena, papá por favor…! —le suplicó su hija, pero en el mismo momento en que Zack levantó el puño de nuevo para descargarlo sobre la cara de Oskar, aquella mano pesada y fuerte lo sostuvo por la muñeca, deteniéndolo, y una voz ronca pero suave llamó su atención.
—Ella tiene razón —dijo Kyle y Zack se quedó mirándolo porque solo en tres palabras había reconocido aquella voz—. Su hija tiene razón, señor Keller, esta escoria no vale la pena.
Zack se llevó las dos manos a la cabeza con un gruñido y se giró hacia su hija.
—¿Estás bien? Mírame, ¿estás bien? ¡Adriana!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....