ROJO PROMESA. CAPITULO 5. Una profesional
Ainara estaba aturdida. Quizás fuera un sueño bonito provocado por la anestesia. Quizás aquella forma en la que Mauro sostenía su mano solo era uno de esos universos alternativos en los que él no había resultado ser el completo idiota que le había puesto los cuernos y la había llamado “prostituta” sin siquiera darle espacio para una explicación.
Porque por desgracia, si algo estaba grabado a fuego en su cabeza aún después de diez años, era aquella imagen de Charmaine desnuda sobre su cama.
—No estás muerto —le dijo en un susurro y Mauro se inclinó hacia ella con preocupación, porque parecía que estaba desvariando—. No estás muerto, yo sería tu maldito paraíso y no tienes derecho a ese.
Y en ese mismo instante toda la ilusión romántica se rompió. La sonrisa de Mauro volvió a ser sarcástica y peligrosa, y Ainara respiró tan profundo como podía, sabiendo que estaba dando el paso a su nueva realidad como esclava de aquel hombre.
—Me alegra saber que no has perdido tu sentido del humor —dijo él soltando su mano y recostándose en la silla—. Has tardado mucho en despertar.
—¿Cuánto es mucho?
—Más de una semana —respondió Mauro—. Y pasarán al menos doce más hasta que estés completamente bien y lista para empezar a cumplir con tus obligaciones, así que aprovecha y descansa por…
—¿Mis obligaciones? —Ainara frunció el ceño con los labios apretados—. ¿De verdad vas a hacer esto, Mauro?
Mientras todo ocurría, mientras se estaba muriendo, que Mauro la hiciera firmar un papel donde casi le pertenecía en cuerpo y… cuerpo nada más, le había parecido un absurdo, pero como él había dicho: ella quería sobrevivir. Sin embargo ahora se daba cuenta de que no era un mero absurdo, era un capricho bien decidido al que Ainara había accedido sin opción.
—Pensé que había quedado claro —suspiró él—. Necesito una amante. No tengo tiempo ni ganas para lindas relaciones, y menos para estar lidiando con chicas tóxicas y demandantes. Así que la idea de que una profesional se encargue de mí es perfecta. Tú ya tienes lo que querías, y a partir de ahora yo obtendré lo que quiero: una mujer que sabe follar y callar. ¡La mejor combinación!
—¡Eres un idiota misógino! —gruñó la muchacha entre dientes, pero no pudo evitar contener el aliento cuando lo vio levantarse e inclinarse sobre ella.
—Totalmente de acuerdo —susurró sobre su boca—. Pero voy a ser el idiota misógino que te hará gritar al menos cuatro noches por semana. Espero que sepas hacerlo bien.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....