Entrar Via

UN BEBÉ PARA NAVIDAD romance Capítulo 646

ROJO PROMESA. CAPÍTULO 19. Una linda historia de amor

El silencio que se hizo fue tan grande que era casi aterrador. Había cuatro rostros en aquella habitación y solo el de Ainara tenía una expresión de satisfacción absoluta.

Charmaine era la viva imagen de la impotencia, Lugh de la consternación y Mauro simplemente parecía que le habían golpeado con una piedra en la cabeza hasta dejarlo tonto.

—¿Prometido…? ¡¿Cómo que prometido… Lugh… tú…?!

“¿Cómo puedes casarte con ella sabiendo que era una…?” Esas eran realmente las palabras que Mauro tenía atoradas en la garganta y Ainara pareció adivinarlas en medio de todo aquel balbuceo.

—¡Soy una chica con suerte! ¿No crees? —le dijo acariciando el rostro de Lugh hasta hacer que él la mirara de nuevo—. A diferencia de ti, que harías lo que fuera por esconderme… a Lugh no le importa casarse con una prostituta.

Las pupilas del hombre frente a ella se dilataron en un solo segundo y Ainara casi pudo escucharlo tragar aquel nudo en su garganta.

—Porque eso fue lo que le dijiste a Mauro. ¿No es cierto, amor? —siseó con tono gélido mientras clavaba los ojos en los suyos.

—No… Ainara… esto es una confusión… —intentó justificarse él.

—¿En serio? ¿Entonces no le dijiste a Mauro que yo era una prostituta, y que Cassiel y tú me habían pagado por…? ¿Cómo era? —le preguntó a Mauro con acento fingido—. ¿“Quitarle lo virgen”?

Mauro vio el rostro de su amigo ponerse pálido y tratar de retroceder. En cualquier otro momento y si hubiera estado solo con Ainara, quizás Lugh habría podido desmentir de alguna forma aquellas palabras, pero delante de los dos y con Charmaine de fondo, ahogándose de rabia, era imposible escapar.

—¡Contéstale! —rugió Mauro y la única que no se sobresaltó en aquella habitación fue Ainara, porque estaba tanto o más furiosa que él—. ¡Dile lo que me dijiste a mí, Lugh! ¡¿Qué es lo que pasa?!

Lugh apretó los puños y trató de llegar a la muchacha.

—¡Amor, no lo escuches…! ¡Óyeme, esto es un malentendido… es…!

Pero antes de que pudiera seguir hablando las manos de Mauro se estamparon contra su pecho y lo levantaron con ferocidad por el saco, porque algo estaba punzando dolorosamente en su pecho y no podía creer que en aquel momento Lugh estuviera tratando de negar lo que le había asegurado hacía años.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD