EN MI PRÓXIMA VIDA. CAPÍTULO 21. Una excusa
Para cuando Kim abrió los ojos, la oscuridad ya lo rodeaba todo, y estaba tan cansada que ni siquiera se hubiera molestado en despertar, si no hubiera sido porque la boca de Peter estaba haciendo una fiesta sobre sus pechos. Sus labios devorando uno de sus pezones era la sensación más excitante del mundo. Podía sentir la forma deliciosa en la que entraba en ella, podía sentir el mundo perdiéndose en aquellos gemidos, podía sentir esos dos cuerpos haciéndose uno como si no pudieran separarse nunca más.
El clímax le llegó otra vez. Aquellos orgasmos eran como mareas imparables, que la dejaban totalmente agotada; pero en cierto punto, después de un mar de besos y gritos, solo sintió cómo él la levantaba contra su pecho para meterla en una enorme tina de agua caliente.
Kim miró por la ventana, sabiendo la amenaza que pendía sobre su cabeza, porque Percy le había dicho que debía llegar cada noche a su casa para dormir, pero incluso eso le había dolió demasiado como para obedecerlo. Ya no quería obedecer a nadie más que a sí misma.
—Sé que no debería sentirme de esta manera —escuchó la voz de Peter y giró la cabeza para mirarlo, mientras aquellas caricias suaves que le hacía a su cuerpo debajo del agua casi la hacían ronronear.
—¿De qué hablas? —murmuró Kim sin comprender.
—Hablo de que eres una mujer casada y de que no deberíamos estar haciendo esto —sentenció Peter—. Y a la vez estoy buscando una razón desesperada para hacerlo, estoy buscando un motivo, una excusa que me diga que tengo derecho a hacerlo, aun cuando no es cierto.
—Peter... —Kim sintió un nudo en la garganta difícil de bajar.
—Llegué tarde a tu vida —sentenció él con tono pensativo—. Llegué demasiado tarde a tu vida. Eso es evidente.
Y Kim quería decirle que no era cierto. Quería decirle que había llegado en el momento justo, quería decirle que estar con él, hacer el amor con él o incluso aguantar sus berrinches era la mejor cosa que le había pasado en tanto tiempo que ni siquiera podía recordarlo.
Sin embargo, no podía decirlo. No podía darle esa excusa. No podía decirle que al menos para ella no había llegado tarde. Porque a fin de cuentas un matrimonio no era un problema sin solución. Un divorcio no era nada del otro mundo. Pero la verdadera razón por la cual Kim Russel no podía estar con él, esa sí que no tenía solución.
—¿No es suficiente con que esté aquí? —preguntó ella con suavidad.
—Que estés aquí es una cosa... —le dijo Peter con sinceridad, porque no tenía caso guardarse lo que sentía—. Pero que salgas de aquí para irte con otro, para irte a la cama de otro, yo no... Lo siento, yo no puedo lidiar con eso. Cuando dije que estaba de acuerdo con una aventura me refería a algo que acabaría en una noche y contigo… es evidente que contigo no quiero que acabe. Y soy demasiado posesivo para compartir lo que sí me gusta, así que ni siquiera sé cómo lo estoy haciendo ahora, yo...

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....