EN MI PRÓXIMA VIDA. CAPÍTULO 35. ¡Voy a intentarlo con todas mis fuerzas!
Hacerla gritar era sin duda una de las mejores sensaciones que Peter había experimentado. Sentir la forma en que su cuerpo se arqueaba debajo de él, la forma en que su sexo temblaba contra su boca, cada espasmo que la recorría, cada jadeo, cada gemido desesperado con que lo buscaba...
Ni siquiera en sus mejores sueños había imaginado poder sentir algo así por una mujer, desear así a ninguna mujer, entregarse de aquella forma con ninguna.
Siempre había sido un hombre pragmático, enamorarse no estaba en su vocabulario. Divertirse sí, pero enamorarse no.
Dios sabía que muchas eran las mujeres que habían tratado de conquistarlo para una relación a tiempo completo, y el jamás había cedido a ninguna de ellas.
Y sin embargo allí estaba, completamente perdido por una mujer qué increíblemente ni siquiera había tratado de conquistarlo, por una mujer que no estaría a su lado mucho tiempo, pero que le aceleraba el corazón de una manera que lo llenaba a la vez de esperanza y de desesperación.
La levantó contra su cuerpo con un movimiento fuerte y preciso, jugueteando con sus dedos en medio de aquella humedad que le escurría a Kim entre las piernas, y solo un segundo después un gemido feroz se escapaba de su garganta al mismo tiempo que la penetraba.
Escuchó el grito y sonrió. Cada uno de sus gritos era perfecto y suyo, y además sabía que no le estaba doliendo, simplemente estaba disfrutando como nunca, disfrutándolo a él.
Ancló las manos debajo de sus rodillas, haciendo que las subiera por encima de sus caderas y enredara aquellos tobillos a su espalda.
Su siguiente empuje fue lento y profundo, delicioso y controlado, mientras la muchacha alcanzaba su boca con un jadeo lleno de necesidad y se apretaba contra él, dejándose invadir.
Estaban en el peor momento posible de sus vidas y aun así los dos estaban luchando con todo para hacer que fuera el mejor. Se deseaban, eso no estaban en discusión, pero para Kim también había algo más. Lo había sabido desde el mismísimo instante en que se había quedado atrapada con aquel hombre en la cabaña del Pico Skatgan: Peter Ferguson iba a cambiar su vida para siempre, o al menos lo que quedaba de ella.
Su cuerpo se tensó a su alrededor, latiendo contra su miembro, pero mientras él se empujaba dentro de ella una y otra vez, perforando despacio, rozando sus paredes sin piedad, devorando su boca una y otra vez, hasta que aquel ritmo dejó de ser controlado y se volvió una catarsis de gemidos, gritos y orgasmos que ninguno de los dos podía evitar.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....