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UN BEBÉ PARA NAVIDAD romance Capítulo 733

EN MI PRÓXIMA VIDA. CAPÍTULO 44. El mejor regalo.

La gente decía “Sí, quiero” en las ceremonias de boda, pero con ellos no podía ser así, porque en las ceremonias de boda la gente se prometía amor para toda la vida, y para Kim y Peter eso no sería suficiente.

Él ni siquiera intentó esconder que las manos le temblaban mientras alcanzaba la mano de Kim y la sujetaba entre las suyas. Le entregaron la alianza de boda, y Peter realmente ni siquiera se dio cuenta de quién, pero para cuando el juez les dio permiso para decir sus votos, ella fue la primera en despegar los labios.

—No sé qué me hiciste —fueron las primeras palabras que salieron de su boca—. Honestamente no sé si fuiste tú, el Pico Skatgan, o esa locura natural que siempre tienes alrededor, pero las cosas que descubrí en ti, los sentimientos que descubrí en ti... no pueden compararse nada que haya vivido antes. Quisiera decir que no sé cómo has tenido el valor para recorrer este camino conmigo —murmuró con los ojos llenos de lágrimas—, pero la verdad es que sí lo sé, porque sé el hombre que eres y el corazón que tienes, y aunque los dos entendemos qué es exactamente lo que nos espera en esta vida... te prometo que en la próxima te voy a encontrar.

Puso la alianza en el dedo de Peter y se dio cuenta de cuánto él quería mesarse los cabellos y ponerse a gritar allí mismo, sin embargo también estaba segura de que tenía el valor suficiente como para decir aquellos votos aunque la voz se le quebrara un poco.

—Definitivamente fue el Pico Skatgan —sonrió Peter levantando una ceja divertida—. Pero también fuiste tú, con todas esas ideas hermosas, con ese corazón enorme que tienes, con esa fuerza que nadie se atrevería siquiera imaginar. Nunca vas a tener una idea de cuánto significas para mí, pero tienes que saber que has cambiado mi vida y para bien, que voy a ser el mejor hombre que pueda llegar a ser, y que todo será gracias a ti. Y tienes razón, los dos sabemos exactamente lo que nos espera, pero te prometo que en mi próxima vida será diferente, en mi próxima, vida amor, te juro que llegaré a tiempo…

La ceremonia se cerró con un beso y muchos aplausos, porque aunque todos tenían el corazón encogido, también sabían que aquella era una de las mayores celebraciones de amor que verían jamás. Y Kim hizo honor a eso brindándole su mano a su esposo y haciéndole un gesto sugerente para que la llevara a bailar.

El resto de la tarde y la noche fueron maravillosos, la familia celebró emocionada y Kim y Peter bailaron hasta la media noche, aunque él podía sentir cómo cada vez el peso del cuerpo de su esposa se recargaba más sobre él. Así que como si fuera la Cenicienta, cuando el reloj dio las doce campanadas, la levantó en brazos y se despidió de su familia con toda la actitud.

—Pero ¿y ese apuro? —le gritaron sus primos con el mejor ánimo de molestar.

—¡Los Keller jamás ha sido tan calenturientos como para apresurar la luna de miel!

—¡Habla por ti! ¡Que yo la mía la empecé antes de la miel y de la luna! —gritó Mauro y las carcajadas con arroz fueron el acompañamiento perfecto para que aquella teatral salida de escena.

Y la verdad era que aunque había miles de sitios a los que podían ir de luna de miel, los dos estuvieron más que de acuerdo en ir a encerrarse en su nueva casita, para estrenarla de todas las formas posibles.

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