PRINCESA... DE DÍA. CAPÍTULO 2. Una entrevista de trabajo
Cameron se detuvo frente a la verja de la mansión y solo un par de segundos después se dio la vuelta; y definitivamente se habría largado sin mirar atrás si Noel no lo hubiera empujado hacia la verja.
—Evidentemente Estrella se confundió —murmuró con un gesto frustrado.
—No, no se confundió. Esta es la dirección —declaró su amigo.
—Sí, se confundió porque un tipo como yo no tiene nada que hacer cerca de gente como esta, así que no sé qué estará buscando el dueño de la casa, pero te apuesto lo que sea a que no es a mí —espetó Cameron, sin embargo Noel le hizo darse la vuelta y caminar hasta la caseta de seguridad.
—Disculpe, nos hablaron de una entrevista de trabajo —se adelantó porque era evidente que Cameron ni lo iba a intentar—. ¿Hay que llenar algún formulario o algo?
—Con su identificación bastará, joven —le dijo el guardia de la puerta con la mayor educación y Noel le entregó la suya y la de Cameron antes de girarse hacia su amigo para hablarle en voz baja.
—¿Ves? Esta es gente de nivel, hasta el guardia nos dice “jóvenes” —le advirtió Noel—. Tú solo entra a hacer la entrevista y aguántate la sinceridad —dijo mientras recogía de vuelta las identificaciones—. Y no estoy bromeando, Cameron, aguántate la lengua que el trabajo es poner el cuerpo frente a una niña fresa, no soltar las verdades que te pasen por la cabeza.
¡Y Dios sabía tenía muchas pasándole en ese momento, porque apenas entraron al área del jardín se dio cuenta de que había tipos que le sacaban el doble de ancho y el triple de peligro!
—Y tú preocupado por mis tatuajes —murmuró por lo bajo—. Al menos yo no uso una cadena con púas en el cuello —rezongó mirando a otro de los que estaban esperando para entrar a la entrevista.
No pasó demasiado tiempo hasta que una amable chica dijo su nombre y Cameron la siguió al interior de un lujoso despacho, aunque para ese momento ya se le habían saturado los ojos con todos los especímenes que había visto afuera.
—Pareces un poco desconcentrado —le dijo la voz de un hombre serio y mayor, y Cameron terminó volviendo la cabeza hacia él mientras se metía las manos en los bolsillos.
—Pues la verdad creí que yo iba a ser como un bicho raro en un sitio como este, pero viendo lo que hay afuera, no estoy seguro de si lo que está buscando es un guardaespaldas para su hija, o a quien se la convierta en madre soltera.
—¡Pfffffff! —A Jhon se le salió el café hasta por los ojos y Cameron se volvió hacia él.
—Ya veo, el padre es usted —murmuró—. Lamento la sinceridad, ya me advirtieron que me la guardara.
Jhon Hopkins tosió aparatosamente mientras a su lado Billy trataba de contener la risa y se concentraba en la tableta que tenía en las manos, porque era evidente que de ahí en adelante el control de cualquier pregunta lo llevaría él.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....