PRINCESA... DE DÍA. CAPÍTULO 45. Los colores de un hombre
La carretera estaba vacía a aquella hora de la madrugada, y Cameron había sido lo bastante cuidadoso como para memorizar el código de entrada de la cochera donde Dandara tenía sus mejores autos. Por supuesto también estaban las oficinas y en el interior del complejo, toda una enorme y desierta pista de carreras que podía atenuar el escándalo que iba a ocurrir.
—¡Diablos, juraría que me trajiste aquí para poder nalguearme sin que nadie lo sepa! —murmuró ella cuando la camioneta se detuvo bruscamente en el interior del almacén y la puerta comenzó a bajar.
—¡Pues fíjate que nalguearte no tengo permitido! —espetó él abriendo su puerta y desatándola de un tirón—. ¡Pero no creas ni por un momento que esto se va a quedar así! ¡Te traje aquí para poder gritarte sin que tu padre me despida, porque ahora menos que nunca puedo perder el puto trabajo, pero eso no significa que no merezcas que alguien te nalguee! ¡Y no de la forma buena!
Dandara apretó los labios con un gesto de frustración, pero era evidente que él estaba demasiado frustrado como para aguantarse, así que si tenía que descargarlo entonces que lo hiciera, al final si algo había aprendido era que los verdaderos colores de la gente salían cuando estaba enojada.
—¡Oye solo quería ayudarte! ¡Estaba intentando...!
—¡Nada! ¡Nada, Dandara! ¡No tenías que intentar nada porque por alguna razón no te pedí ayuda! ¡¿No pensaste en eso?! —replicó él llevándose las puntas de los dedos a las sienes con un gesto evidente.
—¡Pues pensé que a lo mejor te daba un poco de pena porque soy tu... maldición no soy tu jefa! ¡Pero definitivamente no se me ocurrió que harías la estupidez de ir a pedirle un préstamo a un narco de poca monta! —se defendió ella.
—¡Ese narco de poca monta, mal que me pese, fue el que mantuvo vivo a mi hermano todos estos años! —le gritó él—. ¡Puede ser un mal nacido pero ha sido el único que me ha prestado el dinero para sus operaciones! ¡Y también fue el que te puso una pistola en la cabeza ¿entiendes eso?!
Dandara dejó escapar un gruñido lleno de impotencia.
—¡Ya sé que subestimé al idiota! ¡Ya sé que no debí ponernos en una situación riesgosa, pero no podía dejar que...!
—¡No era tu maldito asunto! —vociferó él mientras sentía que su cuerpo empezaba a temblar—. ¡Nunca en mi maldit@ vida, ni siquiera mientras leían la sentencia que me condenaba a diez años de cárcel, sentí tanto miedo como esta noche! —espetó mirándola a los ojos y Dandara contuvo el aliento—. ¡Ver a un hombre capaz de disparar poner un arma contra tu cabeza casi me mata!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....