PRINCESA... DE DÍA. CAPÍTULO 52. Ciego por elección
No era una amenaza, solo era botella de algo fuerte y dos vasos, y aun así Cameron sentía como si Jhon Hopkins le tuviera una pistola puesta en pleno pecho. Sin embargo no había nada más que hacer que darle ese pecho a la situación, así que terminó por sentarse y respirar profundo mientras su jefe servía aquellos vasos.
—Creo que me equivoqué eligiéndote como guardaespaldas de mi hija —dijo sin rodeos y Cameron contuvo el aliento porque aquellas palabras quemaban más que el bourbón—. Al menos los anteriores se rajaban pronto, pero tenían cierto sentido de cuál era su lugar, y no puedo evitar sentir que tú lo has perdido por completo.
Cameron apretó los labios porque eso no tenía que decírselo nadie, lo sabía perfectamente, pero por más que había tratado de mantener la distancia con Dandara, eso sencillamente había sido imposible. Así que si en aquel mismo momento el señor Hopkins lo pateaba, simplemente no tendría argumentos para replicar nada.
—Creo que después de todo no es buena elección confiar en gente que no es profesional —murmuró porque esa era la única disculpa que podía ofrecer con sinceridad.
—Que seas profesional o no es lo de menos —sentenció Jhon vaciando su trago de un tirón y volviendo a servirse—. Te contraté porque mi instinto me dijo que serías mejor que los demás para protegerla y no me equivoqué. Te elegí tan bien que fuiste perfectamente capaz de salvarle la vida a mi hija metiéndote entre ella y una bala, y como padre siempre te estaré eternamente agradecido por eso... pero también como padre jamás estaré dispuesto a permitir que algo como lo que sucedió esta noche se repita.
Las pupilas de Cameron se dilataron y observó al hombre frente a él mientras tragaba en seco. Sin embargo el ex director de la CIA parecía tan tranquilo como si jamás hubiera desaparecido un cadáver y estuviera perfectamente dispuesto a hacer lo mismo con él.
—Que Dandara se dedique a sus carreras ilegales y sus donaciones altruistas es una cosa; y otra muy diferente es que por su pie y voluntad se meta en un antro lleno de mafiosos y narcotraficantes, y acabe medio secuestrada por un tipo que evidentemente terminará en un horno o yo dejo de llamarme Jhon Hopkins.
Cameron lo miró azorado y no pudo evitar que aquella pregunta le aflorara a los labios mientras se echaba hacia adelante.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....