PRINCESA... DE DÍA. CAPÍTULO 56. ¿Estás listo?
Jhon Hopkins no esperaba que nadie lo entendiera, porque después de todo Dandara no era hija de nadie más que suya. Sin embargo, extrañamente, la única persona que lo entendía era uno de los que más lastimado iba a salir de todo aquello.
Y a lo mejor era buen corazón o baja autoestima, o quizás simplemente Cameron había entendido que entre ellos había un abismo que no podía llenarse solo con amor y buena voluntad, porque no era de dos, sino de uno solo. Quizás él también haría hasta lo imposible por proteger a su hija cuando la tuviera, así que en lugar de ofuscarse con el señor Hopkins, se limitó a hacer lo que mejor sabía hacer: sobrevivir.
Dandara había vuelto a la rutina de la escuela y él la seguía acompañando. Luego venían los entrenamientos con Billy, y esos eran cien veces más difíciles que hacerle de guardaespaldas a su loca.
Un par de veces por semana terminaban en el distrito industrial, en las pistas clandestinas, donde ella se desahogaba de su vida de princesa; y el resto de las noches terminaban en aquel departamentito, haciendo el amor como depredadores en celo, mientras ella no podía evitar enamorarse y él no podía evitar aquella cuenta regresiva que inexorablemente le rompería el corazón.
—...eron... Cam... ¡Cam! —El grito de Dandara lo hizo incorporarse de inmediato, buscándola mientras esa mano ya iba instintivamente a la pistola que tenía más cerca, y la muchacha frunció el ceño con preocupación.
—Lo siento, solo estoy un poco distraído —murmuró Cameron mientras Dandara se acercaba a aquel sofá y se acomodaba en su regazo, brindándole del café que acababa de preparar.
—Llevas semanas distraído, no importa cuánto intentes negarlo —replicó ella.
—Lo lamento, estoy preocupado por Janick —mintió Cameron, porque esa era mejor alternativa que decirle la verdad.
—Cam, no hay nada de qué preocuparse, el abogado hizo su parte inmejorablemente —le dijo ella acariciando su cabello con suavidad—. Tu hermano ya fue declarado mentalmente competente por un juez y por un montón de médicos, tus padres no van a poder acercársele de nuevo a menos que él lo decida.
—Lo sé... Y la operación también salió bien. El doctor dijo que con dos más y mucha voluntad para la fisioterapia, quizás en dos o tres años pueda caminar de nuevo —murmuró porque aquella había sido una hermosa sorpresa para ellos.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....