PRINCESA... DE DÍA. CAPÍTULO 57. Una despedida
Cameron miró el expediente frente a él y luego al hombre que se lo estaba entregando.
Podía hacer las cosas bien, y eso significaba que, en el mismo momento en que se cumplieran aquellos tres meses que John Hopkins le había dado, tenía que entregarle su carta de renuncia. Así que ahí estaba, poniendo aquel sobre encima del escritorio, y a cambio, John le estaba entregando algo de vuelta.
—¿Esto es...? —Cameron miró aquellos papeles sin comprender, porque evidentemente faltaban páginas.
Sin embargo, John le contestó con la mayor naturalidad del mundo.
—Es tu expediente criminal, sí. O quizás deberíamos decir tu expediente legal, porque cualquier registro criminal, cualquier registro de tu paso por la prisión, cualquier registro de todo lo que pasó hace diez años... Nada de eso existe ya.
Cameron frunció el ceño sin comprender, pero el hombre frente a él parecía absolutamente convencido.
—Tienes derecho a empezar una vida nueva, muchacho, y entiendo que te mereces hacerlo sin cargar con el peso de ser un exconvicto.
—¿Usted lo sabe…? —murmuró, pero no se atrevió a hacer la pregunta completa.
—No importa lo que yo sepa o no. Importa lo que está aquí, lo que está en el sistema de justicia, y eso es nada —sentenció con firmeza—. Nadie va a saber que estuviste diez años en la cárcel, nadie va a saber qué cargos se levantaron o no. Puedes considerar que tu cuenta empezó de cero. Esa es la ventaja que te doy: tu marcador está en cero, y los últimos diez años no tienen por qué afectar tu futuro, ¿de acuerdo? Así que espero que puedas sacarle buen provecho.
Cameron parpadeó, porque aquello indiscutiblemente no lo había esperado. Lo que sí se había imaginado era que John aceptara su carta de renuncia y extendiera una mano para despedirse con un apretón.
—Schneider habló conmigo ayer. Sé que mañana te vas con él a Inglaterra como parte de su equipo de seguridad -dijo Jhon.
—Así es —respondió Cameron—. Me iré mañana, y en una semana me llevaré a mi hermano. El señor Schneider obtuvo un puesto allá por cinco años, así que...
—Te deseo de todo corazón que sean buenos años —declaró John con sinceridad—. Estoy seguro de que, si alguna vez nos volvemos a ver, serás un hombre diferente.
Cameron asintió con un nudo en la garganta, pero finalmente se dio la vuelta y salió de allí después de agradecerle por limpiar su expediente.
Su maleta estaba lista, el vuelo saldría en doce horas y el boleto de Janick para seis días después ya estaba comprado también.
Ahora solo tenía dos opciones: desaparecer como si nunca hubiera existido o enfrentar a Dandara... y luego desaparecer como si nunca hubiera existido.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....