PRINCESA... DE DÍA. CAPÍTULO 67. Una invasora femenina
Dandara se quedó paralizada, sin siquiera darse la vuelta, porque había esperado cualquier cosa en el momento en que se quedaron solos, menos aquella declaración tan tajante.
—¿Perdón? —murmuró, tragando saliva mientras su corazón latía más rápido que el de un caballo de carreras.
—Dany no es mi hija —repitió Cameron, y ella se giró despacio sobre sus talones para mirarlo.
—Pero la muchacha de la tienda dijo...
—Ya sé lo que dijo —respondió él con un suspiro—, y ya sé que tampoco lo corregí, pero fue porque me pareció que iba a empezar a coquetearme y no estaba interesado en permitirlo.
Dandara frunció el ceño, como si aquellas palabras no tuvieran mucho sentido para ella.
—Pero de verdad se parece mucho a ti... —murmuró, y Cameron hizo ese gesto de orgullo que era imposible de evitar.
—Pues más le vale, ¡porque soy su tío favorito! —dijo con una sonrisa, mientras Dandara abría los ojos desmesuradamente.
—¡Noooooo! ¡¿Janick!?
Y Cameron fue capaz de identificar al instante aquel entusiasmo hermoso que había en su voz cuando algo la hacía feliz.
—¡Sí! ¡Janick! De hecho está aquí con toda su familia, o sea, con su esposa Natalie y la nena. Solo tienen una por ahora, con énfasis en ‘por ahora’ —bromeó Cameron—. Estoy seguro de que le encantaría verte y presentarte a su familia.
—Y a mí me encantaría verlo a él —respondió Dandara con sinceridad—. ¡Wow! ¡Janick se casó!
Y por alguna razón que ninguno de los dos se atrevía a mencionar, aquello parecía derribar una enorme barrera y llenar el ambiente de alivio. Aunque la otra pregunta, esa que Dandara tenía en la punta de la lengua y que él estaba loco por encontrar una excusa para responderle... esa Dandara no la hizo.
—Bueno, entonces... ¿Te parece si empezamos a trabajar? —dijo ella, invistiéndose con aquella misma ecuanimidad que siempre tenía, y Cameron asintió.
—Por supuesto... Claro... De hecho, hay un par de cosas que me urge consultar contigo. Sé que parecen detalles, pero son importantes para los niños.
Dandara lo miró con curiosidad y enseguida hizo un gesto de confirmación, acercándose a la enorme pantalla mientras él comenzaba a manipularla y veía levantarse un pequeño holograma tras otro.
—OK, lo primero y más importante: las habitaciones de los niños y las niñas —dijo él—. En el colegio King no hacen mucha diferencia en cuanto a los espacios, pero quería preguntarte si estarías de acuerdo en cambiar eso un poco, en agrandar las habitaciones de las niñas, porque seamos honestos...

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....