CURVAS DE INFARTO. CAPÍTULO 12. Un grupo de amigos especiales
El restaurante estaba aún más lleno cuando llegaron. El murmullo de las conversaciones y el tintineo de copas llenaban el ambiente, pero Elías le señaló un reservado completamente privado que había pedido su hermana. Todos seguían allí, celebrando mientras se hacía de noche, aunque era evidente por el gesto contrariado de Mircella que ya se habían enterado de que tendrían que reponerle una ventana al Mercedes.
En cuanto entraron, los ojos de Claire se posaron en Chloe y su expresión se torció como si acabara de oler algo podrido. No esperaba que Elías la encontrara de ninguna manera.
—¿Qué hace ella aquí? —preguntó en voz alta, sin molestarse en disimular su molestia, pero Elías la ignoró por completo, tomó la mano de Chloe con fuerza para que ni se desviara y pasó a su lado como si ella no existiera.
—Ven, te voy a presentar a unos amigos —le dijo a Chloe, guiándola hacia el extremo de la mesa donde cuatro personas charlaban animadamente con su hermano.
Dos chicos y dos chicas más o menos de la edad de los gemelos o un poco mayores se voltearon a mirarlos con curiosidad, y enseguida se levantaron a saludarla con la mayor familiaridad.
—¡Mira nada más! —dijo uno de los chicos, alto y rubio, con una sonrisa pícara—. Si este idiota no deja de hablar de ti a todas horas.
—Chloe, ellos son Logan, Sean, Melisa y… Ophelia —dijo Elías, señalando a cada uno y la última lo miró como si quisiera ahorcarlo.
—Hemos crecido con los gemelos —intervino Sean, el otro chico, con una sonrisa amigable—. A veces los queremos, a veces los soportamos, pero siempre están aquí.
—¡Y nos cuentan todo! —suspiró Melisa, poniendo los ojos en blanco porque todavía no podía entender por qué no podían decir todavía que eran primos hermanos.
Chloe sonrió, sintiéndose un poco más cómoda porque todos parecían amables y relajados como los gemelos.
—Encantada de conocerlos —dijo saludando a cada uno pero la mano estirada acabó en besos y abrazos.
—Chloe estudia marketing —soltó de repente Elías, como si fuera un dato de suma importancia.
—¡Y es una de las mejores de su clase! —dijo Melisa levantando un dedo.
—¡Y es peligrosa como una serpiente en el cuerpo de un conejito dulce! —advirtió Ophelia.
—¡Y va a ser tu esposa y la madre de tus hijos! —suspiró Logan porque si había que sumar datos…
—¿El qué? —se espantó Chloe mirando a Elías que a esa hora parecía que no sabía dónde meterse.
—¡Te lo dije, sabemos todo sobre ti! —rio Melisa—. ¡Este no se calla y lo traes babeando!
Los ojos de Chloe se centraron en aquel gemelo en particular que estaba más rojo que sangre recién donada, y miraba a sus “amigos” como si los fuera a asfixiar con sus propias manos.
Chloe sintió un cosquilleo en el estómago. No estaba acostumbrada a que alguien hablara de ella con tanto orgullo, pero presentía que aquel era el tipo de grupo de amigos que te “avergüenzan” por amor, así que decidió preguntarles.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....