CURVAS DE INFARTO. CAPITULO 26. La pregunta más importante.
Dos cosas estaban claras. Una: la sonrisa de Elías era luminosa cada vez que ella despegaba los labiosa. Y dos: Chloe no sabía ni qué hacer consigo misma en aquel momento.
No se sentía segura en casa de sus padres, ya no podía ir a la universidad y ahora sentía que ya no podía llamar siquiera “familia” a las personas con la que había vivido toda la vida.
Pero entre tanto divagar, la puerta de la habitación se abrió y Odette entró, cargada con varias bolsas. Chloe alzó la vista, sorprendida, pero la muchacha venía exultante.
—¡Vengo con un montón de ropa para ti! —exclamó Odette, dejando las bolsas sobre la cama con una sonrisa en el rostro—. Elías me dijo que te hiciera un guardarropa provisional mientras decides qué hacer.
Chloe la miró, un poco avergonzada por la atención que estaba recibiendo.
—No hace falta que te molestes —dijo Chloe, un poco cohibida—. Yo puedo hacerme con algo…
—¡Nada de eso! Eres la cara de mi marca, así que más vale que estés bien vestida, ¿no? —Odette sonrió ampliamente mientras comenzaba a sacar la ropa de las bolsas y Chloe se dio cuenta de que ni de eso se había acordado.
Observó en silencio mientras Odette organizaba el nuevo guardarropa en el armario de la habitación, sin embargo, cuando terminó de sacar las últimas prendas, la diseñadora se quedó pensativa.
—¡Diablos! ¿Y los zapatos? —preguntó, mirando a su alrededor como si esperara que aparecieran de alguna parte.
—¿Pasó algo? —preguntó Elías asomándose.
—¡Sí! —respondió Odette con un gesto evidente—. ¿Puedes creer que olvidé comprar zapatos para ella?
Elías levantó una mano en señal de que no había ningún problema.
—¿Dónde la quieres? —dijo él, acercándose a Chloe con una sonrisa—. Yo me encargaré de eso.
—En una de las banquetas de la cocina, por favor, que tengo que medirle el pie —pidió y en un abrir y cerrar de ojos, Elías levantó a Chloe en sus brazos, haciéndola soltar un pequeño grito de sorpresa.
—¡Elías! —exclamó, medio sorprendida y medio avergonzada—. ¿Qué estás haciendo…?
—Te llevo a la cocina como dice Odette… —murmuró él, pero apenas estaban llegando cuando Chloe lo vio ponerse rojo como un tomate y soltar una exclamación llena de frustración—. ¡Maldita sea! —exclamó dejándola en la cocina y Chloe miró al suelo, apenada.
—Lo siento… lo lamento, sé que peso mucho. No debe ser fácil levantarme.
Elías la miró con una sonrisa torcida, y trató de esconderse del otro lado de la encimera.
—No estoy maldiciendo por levantarte, Chloe —dijo poniéndole los ojos en blanco, pero luego carraspeó—. Es por lo que tú me levantaste a mí.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....