—No.
Después de rechazar rotundamente a Lorenzo, Ana se refugió de inmediato en los brazos de Sofía.
Su ternura e inocencia, contrastando con el rechazo público hacia las atenciones del gran jefe de la familia Lira, provocaron una carcajada general en la mesa.
La señora Campos comentó divertida:
—Debe ser la primera vez que rechazan al señor Lira, ¿cómo se siente?
Lorenzo la elogió:
—La princesita es muy inteligente. Está muy bien que mantenga su distancia con desconocidos.
Al oír esto, la pequeña cabecita escondida en el pecho de Sofía se movió ligeramente.
Lorenzo captó el gesto al instante.
Sonrió y llamó a su asistente.
—Ferrer, ve y cómprale algunos accesorios de cabello bonitos a la princesita.
—Enseguida.
Las manitas que se aferraban al cuello de Sofía subieron lentamente hasta la cima de la cabeza para tocar la banda de goma amarilla que el mesero había conseguido. Originalmente usada para amarrar verduras, era áspera y tiraba del cuero cabelludo con dolor.
El señor lo había notado, le importó y actuó al respecto.
Era algo diferente.
Levantó su cabecita.
Se dio la vuelta.
Y sus miradas se cruzaron.
Lorenzo sonrió para ganarse su confianza.
—Te dicen Anita, ¿verdad?
—Mhm... —Ana volvió a esconderse en los brazos de su madre.
El asistente regresó poco después.
Llevaba consigo cinco bolsas llenas de accesorios de cabello preciosos, y las dejó todas junto a Sofía.
—¿Compraste tantos? —Sofía estaba atónita.
Eran cinco bolsas inmensas, llenas de diademas, ligas y broches de todas las formas y colores brillantes posibles.
A simple vista, Ana no alcanzaría a usarlos todos ni para el día de su boda.
Solo le había puesto una liga de verduras a su hija y él... ¿se lo había tomado tan en serio?
El corazón de Sofía empezó a latir más de prisa.
Un sinfín de emociones agridulces afloraron en su interior.
La señora Campos se sorprendió gratamente y le dio un suave codazo a Sofía.
—¡Wow! Una estrella de televisión.
Sofía, que se pasaba los días corriendo de un lado a otro luchando por ganar dinero para su familia, de sol a sol, no tenía la menor idea de los chismes del mundo del espectáculo.
Se quedó sentada, impasible.
La señora Campos, muy entusiasmada, se dedicó a ponerla al corriente.
—Aurora Rivas es la protagonista de ese drama que es un éxito, Ecos del Viento, y además es íntima amiga de la diosa de los realities, Isabel Molina. Precisamente hoy, los portales de entretenimiento anunciaron que la cadena Fresco TV la invitó como figura especial para el sexto episodio de su show de citas.
—Oh —respondió Sofía con tono desinteresado.
Dios las cría y ellas se juntan; flor venenosa busca flor venenosa.
La señora Campos pensó que Sofía seguía sin entender.
Con entusiasmo, se dispuso a darle más detalles.
—El show de citas es un programa súper exitoso que reúne a los famosos más populares del momento. Isabel Molina, ¿has oído hablar de ella, verdad? Es una estrella enorme en el mundo del entretenimiento, la reina de los realities, y es una de las participantes fijas.
—Oh —Sofía bajó la mirada.
La señora Campos recordó el dato clave.
—Isabel Molina, quién sabe cómo tuvo tanta suerte... Al principio solo era la administradora de eventos de la familia Molina, hasta que el heredero de la familia Corona, Leandro Corona, se fijó en ella. Gastó millones en forjar su imagen, y en apenas tres años pasó de ser una chica completamente común a una superestrella.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: VOLVÍ PARA COBRAR CADA LÁGRIMA
Porque no se pueden desbloquear los capitulos? Siempre sale error...
Que horrible, tan pocos capítulos diariamente, que le pasa al escritor, que no puede terminar un libro de una vez???...