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Ya no soy tu Esposa, ni su Madre, ni su Hija: Solo Soy Yo romance Capítulo 14

—Pero ¿qué pasó, Alejito? ¿Acaso esa mujer te regañó? —preguntó uno de los amigos de Patricio con indignación.

Alejandro asintió, sollozando.

—Qué barbaridad, ¿quién se cree para regañar al niño?

—Si no hubiera sido porque quedó embarazada, los Quezada jamás la habrían dejado entrar a la familia. Lleva unos años siendo la señora Quezada y ya se le subió a la cabeza.

Los amigos de Patricio, indignados, empezaron a criticar a Leticia. Escondida detrás del coche, Leticia se dejó caer en cuclillas. Una mezcla de humillación y furia la aplastó, casi dejándola sin respiración. ¿Qué había hecho mal? ¿Por qué la trataban así? ¿Por qué el hijo que ella había criado con tanto esfuerzo tenía que ir a quejarse justo con Ximena? Patricio sabía perfectamente que Leticia estaba detrás del auto. Clavó la mirada en el vehículo por un largo rato antes de apartarla, totalmente indiferente.

Cuando el grupo cambió de tema, Leticia aprovechó para salir corriendo hacia la casa, como si huyera. Al entrar, subió corriendo a su recámara y se dejó caer pesadamente sobre la cama. En su mente se repetía, una y otra vez, la imagen de Patricio mirando a Ximena con ternura y la de Alejandro llorando en sus brazos.

*¿Por qué no anduvieron antes?*

*Obvio fue porque una interesada se le adelantó.*

*¡No quiero que ella siga siendo mi mamá!*

Esas palabras retumbaban en su cabeza sin parar. Leticia se agarró la cabeza con ambas manos; le dolía a horrores. Quería borrar esas voces y esas imágenes, pero fue inútil. Sin darse cuenta de a qué hora, se quedó profundamente dormida.

Tras despedirse de sus amigos, Patricio entró a la casa con Alejandro.

—¿Dónde está Leticia? —preguntó.

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