Entrar Via

Yo tomaré tu lugar romance Capítulo 50

Capítulo 50

Tragué saliva, bajé la mirada y jugueteé con la sábana entre los dedos, como si decirlo me pesara demasiado.

—Sabes que va a venira buscarme... ¿verdad? — murmuré—. Está histérica... quizá antes no lo hacía, pero la entiendo... yo más que nadie... va a venir contra mí.

Se quedó en silencio unos segundos, pensativo, y giró apenas la cabeza hacia mí.

—Enviaré a alguien que esté pendiente de ti —dijo —, no va a tocarte otra vez.

Asentí.

—Voy a salir un rato más tarde... —añadí, como si me diera vergüenza pedirlo—, quiero que el doctor vea lo de la rodilla... ¿puedo?

Lo miré con esa cara de cachorro que tanto odiaba usar, pero que ahora era mi arma más útil, sosteniéndole la mirada sin apurar nada... dejando que el silencio hiciera su parte, hasta que bajó apenas la guardia y asintió.

—Está bien, ve con cuidado —respondió.

Dejó las cosas sobre la cómoda, fue hasta el pantalón, sacó la billetera, buscó algo dentro y regresó a la orilla de la cama... sacó otra vez la tarjeta negra, la bendita Black Card.

—Toma —dijo, extendiéndola—, por si necesitas algo.

Se acercó lo suficiente, levanté la mano para tomar la tarjeta, pero antes de que se alejara le agarré el brazo y lo giré hacia mí... se quedó quieto, sorprendido. Me incorporé un poco, lo jalé apenas hacia abajo y le di un beso suave en los labios, lo bastante tierno para descolocarlo...

Se quedó rígido, sin saber qué hacer... me separé despacio, lo miré a los ojos y sonreí.

—Gracias... mi amor —susurré.

Volví a recostarme, acomodando la sábana como si nada....

El se quedó un segundo mirándome, serio, confundido... pero no dijo nada, solo se dio la vuelta, recogió lo que le faltaba y salió del cuarto.

Cuando el clic de la cerradura sonó, dejé de respirar un segundo... luego solté el aire despacio y sonreí, grande.

El plan había salido mejor de lo que esperaba. No tuve que acostarme con él para que todos creyeran que pasó.

Ahora seguíamos con el plan...

Quedaban dos.

Dos peones más de Rebeca. Había que sacarlos de su lado para que Claudio pudiera meter los suyos, y al mismo tiempo seguir apretando donde más le dolía... los celos.

Capítulo 50 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Yo tomaré tu lugar