Entrar Via

30 Días Antes del Divorcio: ¡Estoy Embarazada! romance Capítulo 52

JULIA RODRÍGUEZ

—¡¿Perdón?! ¡¿Cómo dices qué dijiste?! —exclamé quedándome sin aire, mientras Carl se frotaba las manos—. No pienso reunirme con él, teníamos un trato.

—¡Ya sé que teníamos un trato! —refunfuñó frotándose la cara hasta jalarse los párpados—. Él insiste en conocerte y hablar contigo de frente. No confía en alguien que no da la cara.

—Bien… que no lo haga. Me retiro —contesté levantando las manos y retrocediendo.

—¿Te estás rindiendo? —preguntó sorprendido y comenzó a seguirme—. Por favor, eres valiente, puedes hacerlo.

—No se trata de valentía, se trata de paz mental. —Giré sobre mis talones, haciendo que se detuviera abruptamente y casi cayera de espaldas—. No pienso lidiar con ese hombre y mucho menos con la perra de su esposa. ¡No es no!

Di la vuelta dispuesta a dejar de jugar a que puedo enfrentarme al pasado sin salir herida, creyendo que aún estaba a tiempo para conservar la vida que ya tenía, la que había conseguido sin Matt. No renunciaría a la paz que había recuperado, pero ya era demasiado tarde.

Esos ojos fríos con los que no quería volverme a encontrar estaban frente a mí, inspeccionándome con una mezcla de escepticismo y curiosidad.

—Así que… ¿tú eres la CEO de QubitMX? —preguntó dejándome sin aliento. Dio un paso hacia mí y por reflejo yo retrocedí—. Matthew Grayson, un gusto.

Se presentó como si eso fuera suficiente para calmar mi ansiedad, y extendió su mano hacia mí.

MATTHEW GRAYSON

—¿Una exposición de arte? —pregunté escéptico desde el asiento trasero del auto.

—Sí, es que… ella es artista, ella pinta… —susurró Carl cada vez más nervioso—, y es bastante buena. En poco tiempo ha repuntado como artista. Sus obras se venden bastante bien y son caras.

—Vaya… dueña de una empresa importante de tecnología, pintora, suena a que es todo un estuche de monerías —dije con apatía viendo a través de la ventana—. Lo único que me interesa es que sepa resolver el problema de la compañía. Confío en tu elección.

—Ella… es muy buena en lo que hace —agregó apretando los labios y viéndome con intensidad—. Yo sé que en cuanto la vea, también pensará lo mismo.

—¡Ja! No puedo adivinar su capacidad solo con verla —solté con un bufido. Entonces el auto se detuvo frente a un elegante recinto, lleno de interesados. La gente hacía fila para entrar y había un par de noticieros cubriendo el evento, lo cual solo aumentó mi curiosidad, que parecía inexistente hasta ese momento.

Salí del auto, apoyándome en mi bastón, viendo todo con un asco que no podía esconder. Cuando me acerqué lo suficiente, me robé la atención de los principales medios, las cámaras voltearon hacia mí, pero decidí pasar de largo, no desperdiciaría mi tiempo lidiando con ellos.

—¿Dónde está JR? —pregunté con firmeza, paseando la mirada por el lugar, esperando a que Carl respondiera, pero su silencio empezó a molestarme. Cuando volteé, buscándolo, no estaba.

Capítulo 52: La mujer de sus sueños 1

Capítulo 52: La mujer de sus sueños 2

Capítulo 52: La mujer de sus sueños 3

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: 30 Días Antes del Divorcio: ¡Estoy Embarazada!