Entrar Via

30 Días Antes del Divorcio: ¡Estoy Embarazada! romance Capítulo 62

SANTIAGO CASTAÑEDA

—¡Pinche mentirosa de m****a! —gritó Julia saliendo del cuarto, levantándose al mismo tiempo que quería correr—. ¡Arruinó todo! ¡Arruinó mis cosas, mis computadoras, mis dibujos!

»¡Por su culpa casi pierdo el negocio con el grupo Grayson!

—¿Qué? —pregunté sorprendido. Entonces Julia me tomó de la mano y me llevó a su cueva. Cuando entré pude notar ese aroma a suavizante para ropa flotando en el ambiente. Sus computadoras se veían mojadas y cuando volteé hacia los dibujos, todos estaban arruinados—. ¡Los dibujos! ¡Mis retratos!

Tomé uno de ellos como si fuera un animal herido. Las líneas estaban corridas, deshaciéndose.

—¡¿Sabes lo hermoso que me veía en estos dibujos?! ¡¿Cómo pudiste echarlos a perder así?! —exclamé indignado, volteando hacia Lily, esperando una buena explicación.

—¡Yo no hice nada! —gritó indignada—. ¿Qué hay del niño? ¡¿Me dirán que no es más lógico que él lo haya hecho?!

—¡Claro! En cinco años nunca ha hecho nada tan destructivo y cruel, pero justo ahora que tú estás aquí ¿decidió arruinar mis cosas? —refunfuñó Julia con los ojos llenos de lágrimas—. ¡¿Crees que te vamos a creer?!

Puse una mano sobre el hombro de Julia y dejé lo que quedaba de mis bellos retratos en sus manos, antes de enfrentarme a Lily.

—Te acepté en esta casa porque creí que no serías tan destructiva, que tus celos no serían tan enfermos —dije negando con la cabeza, mientras mis ojos seguían moviéndose por todo el lugar—. ¿Qué te pasa, Liliana?

—Santiago… —susurró Lily sorprendida porque no me pusiera de su lado—. Nos conocemos desde niños y… yo… pensé…

—¿Pensaste que no tengo criterio para distinguir cuando algo está mal? —pregunté indignado—. Liliana…

—¿Cómo puedo acercarme a ti cuando solo estás con ella? —me interrumpió con los ojos llorosos—. ¿Cómo… puedo…?

—Estás malinterpretando todo, Lily —dije con lástima.

—Pero tu papá dijo… —Se calló en cuanto volteó hacia Julia que no había despegado su atención de ella, temiendo que tocar el tema de que era mi amante fuera algo prohibido que los oídos de mi esposa no debían de escuchar.

—Pero… ¿cómo es que yo soy la mala cuando ella usó un hijo que no es tuyo para atarte? —preguntó Lily indignada.

—¿Qué dices? ¿Qué Mateo no es mío? —dije con ironía mientras apretaba mis mejillas con las palmas de mis manos—. ¡Vaya sorpresa! ¿Cómo no lo supuse antes?

Caminé con pesadez hacia la sala, sabiendo que Lily venía detrás de mí, con muchas más preguntas.

—Santiago… —Se quedó parada frente a mí después de que yo me dejara caer sobre el sofá.

—Como te lo dije antes, Julia es mi esposa, y Mateo es mi hijo. Me importa poco lo que digas tú o el mundo, ni siquiera me importa una maldita prueba de ADN, es mi bebé y lo lastimaste —siseé decepcionado mientras negaba con la cabeza—. Estás tan obsesionada con quedarte con el lugar de Julia que te olvidaste de que mi padre te llamó solo para ser mi amante. Porque ni siquiera él espera que seas mejor que Julia.

»Y para tu debido conocimiento, no eres la única amante en mi vida ni en mi cama. ¿Crees que debes de pelear con Julia por mi amor? ¡Despierta, Liliana! ¡Yo no puedo amar a nadie! ¡No de la manera que esperan! ¡Porque no creo en el amor ni en la monogamia! ¡Porque no creo en la fidelidad!

»Así que enfócate en lo que eres, una amante, que, si sigue con esa actitud insoportable, no pienso tocar. —De esa manera dejé sola a Lily para acercarme a la habitación de Mateo, encontrando a Julia abrazándolo con fuerza en el piso mientras nuestro hijo se desmoronaba entre sus brazos.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: 30 Días Antes del Divorcio: ¡Estoy Embarazada!