Entrar Via

7 NOCHES PARA DECIR ADIÓS romance Capítulo 86

CAPÍTULO 86. Historias contradictorias

La sala de interrogatorios estaba iluminada por una única lámpara blanca que caía directamente sobre la mesa metálica. Jasmine permanecía sentada con la espalda completamente recta. A pesar de las esposas que todavía sujetaban sus muñecas, conservaba aquella expresión altiva que había utilizado durante años para imponerse sobre cualquiera que se atreviera a desafiarla.

Frente a ella, dos detectives revisaban una carpeta llena de fotografías, informes y transcripciones. El mayor de ellos, el detective Harrison, que era quien había llevado el expediente desde el minuto uno, abrió lentamente una carpeta que llevaba en las manos.

—Señora Blackwood, esta es la cuarta versión distinta que nos da desde que llegó —dijo leyendo su última declaración, y Jasmine sonrió con desprecio.

—Quizá porque ustedes no dejan de hacer preguntas estúpidas.

—Hace dos horas aseguró que Jordan estaba gravemente enfermo.

—¡Lo está!

—Después dijo que jamás administró ningún medicamento.

—¡Porque no hice eso que están diciendo de mí!

El detective abrió una nueva hoja.

—Más tarde reconoció que sí le daba la medicación, pero únicamente la prescrita por los médicos.

Jasmine apretó los puños dentro de las esposas.

—Exactamente.

—Sin embargo, hace veinte minutos afirmó que era Angela quien se ocupaba de todo —continuó el detective con un sarcasmo medido especialmente para desesperar a un santo, y la sonrisa de Jasmine desapareció de su rostro durante un instante.

—No recuerdo haber dicho eso.

—Nosotros sí. Y la cámara también, esa tiene muy buena memoria. 64 gigas, si no me equivoco —replicó Harrison y Jasmine miró furiosa al botón parpadeante de la cámara en una esquina del techo.

Mientras tanto, en otra sala de interrogatorios no menos fría, Angela no estaba soportando la presión con la misma entereza.

Se había levantado tres veces de la silla, había pedido agua dos, y caminaba de un extremo al otro de la habitación como un animal encerrado.

—Mi madre se encargaba de todo —gruñó cuando el silencio empezó a desesperarla—. No sé por qué me tienen aquí.

Uno de los investigadores levantó la vista.

—Curioso.

—¿Qué mierd@ es curioso? — Angela frunció el ceño.

—Que ella acaba de decir exactamente lo contrario. Dijo que usted fue el cerebro de ambos envenenamientos.

Angela sintió que el estómago se le encogía, pero terminó esbozando una sonrisa desafiante.

—Ahórrese las amenazas, mi madre jamás me traicionaría —escupió.

—¡Por favor, su madre ya traicionó a uno de sus hijos! —exclamó el detective—. ¡Ya trató de matar a Jordan! ¿Por qué cree que no la traicionaría a usted?

—¡Eso es muy diferente!

CAPÍTULO 86. Historias contradictorias 1

CAPÍTULO 86. Historias contradictorias 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: 7 NOCHES PARA DECIR ADIÓS