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A Ella la Salvaste, a Mí Me Perdiste romance Capítulo 21

Macarena también recordaba claramente aquel día a los dieciséis años, cuando tuvo su primer periodo. Su padre, presa de la desesperación, la llevó corriendo al médico.

Cuando el doctor les explicó que era algo completamente normal, ambos se quedaron con una vergüenza difícil de disimular.

Por eso, al principio, Macarena pudo entender la decisión de su padre de volver a casarse.

Aunque Carmen la molestaba todo el tiempo, le quitaba sus juguetes y su ropa sin el menor reparo, y su padre siempre se hacía el desentendido, pidiéndole que fuera generosa y le cediera todo a Carmen, Macarena, aunque no estuviera de acuerdo, terminaba obedeciendo. Quería creer que su paciencia y su disposición a ceder traerían armonía al hogar.

Pero todo cambió hace cinco años. Durante una discusión, Carmen dejó escapar algo que lo cambió todo: fue entonces cuando Macarena descubrió que Regina no era la nueva esposa de su padre, sino la mujer con la que él había estado durante años a escondidas.

Carmen tampoco era hija de Regina con otro hombre, sino la hija ilegítima de Gerardo, su propio padre.

Macarena, al enterarse de la verdad, sintió que el mundo se le venía abajo. La rabia la llevó a exigirle a su padre que echara a Regina y a Carmen de la casa, gritando como nunca antes lo había hecho.

Pero apenas terminó de hablar, su padre la abofeteó con tal fuerza que la hizo entender de golpe cómo eran ahora las cosas.

El hogar donde alguna vez la habían cuidado como a una princesa hacía mucho que se había desmoronado.

El padre que la había querido tanto había muerto junto con su madre.

Ahora, la casa era de Carmen.

La intrusa era Macarena.

Antes, ella toleraba a Carmen y dejaba que se saliera con la suya para no poner en aprietos a su padre. Con el tiempo, simplemente lo hacía para poder sobrevivir ahí.

...

—Carmen, ¿y ella quién es?

Una chica, seguramente otra de esas niñas ricas con las que Carmen solía juntarse, miró a Macarena con curiosidad.

Después de un instante, como si hubiera recordado algo, lanzó una mirada burlona.

—Ya sé quién eres, te he visto antes. ¿Eres la señora Molina, cierto?

Carmen soltó una carcajada seca.

—Así es. Ella fue la que se aferró como lapa hasta casarse con Fer, y por su culpa nuestra familia Molina quedó en ridículo.

La verdad era que la familia Molina no había salido perjudicada; incluso habían sacado provecho de la relación con los Gómez.

Hasta los papás de Carmen lo decían: lo que le pasó a Macarena en la casa de Fermín no tenía nada que ver con ellos.

Capítulo 21 1

Capítulo 21 2

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