Entrar Via

A Ella la Salvaste, a Mí Me Perdiste romance Capítulo 541

Al escuchar esto, Teresa frunció el ceño, sumida en sus pensamientos.

Después de un rato, negó con la cabeza.

—Te juro que no lo sé. Pero estoy completamente segura de que yo cerré todas las puertas y ventanas antes de irme. Le puse candado a la entrada principal con mis propias manos.

—Quienquiera que haya sido, tenía las llaves y sabía cómo abrir —analizó Macarena—. Pero en lugar de robarse los equipos, los dejó arruinados en el almacén. Eso es lo que no tiene sentido.

—Tal vez no pudo llevárselos —murmuró Teresa—. O tal vez alguien de la fábrica le tiene mucha bronca a UME y quiso desquitarse.

De pronto, ambas se quedaron calladas.

Cualquiera de esas dos teorías la señalaba directamente a ella como la principal sospechosa.

—¡Claro! ¡Tiene que ser ese infeliz! ¡Lo hizo para incriminarme! —estalló Teresa, volteando a ver hacia atrás por la ventana como si quisiera fulminar a Héctor con la mirada.

Todo encajaba. Héctor le había tendido una trampa para que ella cargara con la culpa.

Al pensarlo, la sangre le hirvió de coraje. Sintió que la cachetada que le había dado se quedó corta.

Macarena no dijo nada. Era una teoría muy lógica, pero en el fondo, sentía que había una pieza del rompecabezas que no encajaba.

—¿Y ahora qué vamos a hacer? —preguntó Teresa, sintiendo que los ojos se le llenaban de lágrimas otra vez—. Si UME me cobra los daños... ni vendiendo mi alma me va a alcanzar para pagar.

Macarena sabía exactamente lo que sentía.

La situación era crítica. Si no entregaban el pedido a tiempo, no solo Teresa estaría en la quiebra, sino que todo Estudio UME se iría a pique.

Pero Teresa ya había soportado suficiente estrés por un día, así que decidió no echarle más sal a la herida.

Condujo en silencio hasta que llegaron al edificio donde Teresa alquilaba un departamento.

Teresa bajó su maleta y, antes de cerrar la puerta, se mordió el labio.

—Gracias de verdad.

—No hay de qué —respondió Macarena.

Durante el trayecto de regreso, su mente trabajaba a mil por hora buscando una solución.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: A Ella la Salvaste, a Mí Me Perdiste