Entrar Via

ADICTO A SU ESPOSA: El hombre que salvé es un CEO poderoso! romance Capítulo 131

C131-DESEO Y RESISTENCIA

La biblioteca de la mansión era el refugio de Savanna y ahora estaba sentada en el sillón con un libro de cuentos infantiles en las manos leyéndole a su hija.

—"Y el príncipe cabalgó a través del bosque oscuro" —leyó en voz alta, acariciando su vientre—. "Porque sabía que su princesa lo esperaba al otro lado."

Ian la escuchaba desde la puerta, apoyado en el marco, con los brazos cruzados y observaba con una sonrisa tonta. Eso fue así, hasta que Savanna lo vio. Pero no se detuvo, siguió leyendo con su voz suave, como si él no estuviera ahí.

—"Y el príncipe besó a la princesa" —continuó leyendo—. "Y vivieron felices para siempre."

Cerró el libro y dejó que el silencio llenara el espacio entre ellos.

—¿Crees en los finales felices? —preguntó Ian acercándose.

—Cuando te conocí, sí. —respondió ella acariciando su barriga —Ahora... no lo sé.

Ian soltó una risita y se inclinó hacia ella, tomó su mano y besó sus nudillos.

Uno por uno con lentitud, como si cada beso fuera una disculpa. Y esto le provocó a Savanna un escalofrío.

—Para —le dijo fingidamente molesta.

Pero Ian no se apartó.

Él subió por su brazo, dejando besos suaves en su antebrazo, en su codo, en su hombro y cada contacto era fuego, cada roce era electricidad.

Ella cerró los ojos con el corazón a mil.

—Ian... —susurró.

—Dime —respondió él, con la boca cerca de su cuello, dejando que su aliento la quemara.

—Para. No eres Homero Adams.

Él se detuvo y sus ojos eran oscuros, llenos de deseo.

—¿Eso quieres, de verdad? ¿Que pare?

Savanna lo miró con ojos brillantes y confundidos. Porque su boca decía una cosa pero su cuerpo gritaba otra, pero tenía que tener dignidad y valor.

—Sí —mintió—. Vete.

Ian se levantó. Su expresión era una mezcla de deseo y derrota, frustrado por la frialdad de ella, se pasó una mano por el cabello.

—Come ordini, mia regina. Como ordenes, mi reina.

Se fue, cerrando la puerta detrás de él.

Savanna se quedó en el sillón, aún temblando, con el libro apretado contra el pecho y un ardor entre las piernas que no podía ignorar.

Se odiaba por desearlo.

Se odiaba por mentir.

Se odiaba por querer que volviera y terminara lo que había empezado.

—Pero voy a resistir… no te pondré fácil.

Pero esa noche, a las 2:34 am, Savanna soñó con Ian.

Lo soñó desnudo, sobre ella, dentro de ella.

Haciéndola suya con una intensidad que la dejaba sin aliento.

En el sueño, él susurraba palabras en italiano.

C131-DESEO Y RESISTENCIA 1

C131-DESEO Y RESISTENCIA 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ADICTO A SU ESPOSA: El hombre que salvé es un CEO poderoso!