C46: ¡DIME A QUIÉN SALVÉ!
Savanna llegó al apartamento, las luces estaban apagadas y el silencio la recibió como una bofetada.
—Ian —llamó.
Nada.
Caminó hacia la sala, estaba vacía, revisó la cocina, no había nadie.
—Genial, no estás otra vez.
Sacó su teléfono y marcó su número, pero la envió al buzón de voz.
—Maldita sea —siseó.
Marcó de nuevo y fue lo mismo. Su pecho se apretó, pero respiró un par de veces para calmar la ira que burbujeaba en toda ella. Aun así, dejó el teléfono sobre la encimera con más fuerza de la necesaria.
—¿Dónde estás? —susurró al aire—. ¿Por qué no contestas?
La rabia fue imposible de controlar, pero debajo de la rabia había algo peor.
Miedo.
Miedo de que algo le hubiera pasado. Miedo de que la estuviera evitando. Miedo de que todo lo que habían construido fuera una mentira.
Por eso, necesitaba hacer algo, cualquier cosa para no pensar en cosas que la pusieran peor.
Decidió limpiar.
Empezó por la cocina que no tenía un solo plato sucio, luego limpió las encimeras, que estaban brillantes. Barrió el suelo, que no tenía un rastro de arena.
Y todo fue en vano, porque su mente seguía dando vueltas.
«¿Dónde estás, Ian? Vas a llegar, ¿verdad?»
Decidida a hacer algo más, caminó hacia la habitación que él había ocupado antes de mudarse a la suya. La cama estaba hecha, el escritorio ordenado. Pero las sábanas necesitaban cambiarse.
Así que quitó las sábanas de la cama y mientras cambiaba los forros, su mano tropezó con algo duro bajo el colchón.
—¿Qué rayos?
Metió la mano y sacó el objeto.
Era un teléfono satelital.
Su corazón se detuvo.
—Pero... ¿qué hace Ian con esto?
Lo encendió y la pantalla se iluminó. No tenía clave de seguridad, y las notificaciones aparecieron de inmediato.
Mensajes en código. Todos leídos.
"Objetivo WHITE. Fase 1 completada. Pronto estaré con sus flujos de capital."
"Los documentos están listos. La Fiscalía los recibirá mañana."
Savanna leyó los mensajes una vez, pero volvió a leer.

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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: ADICTO A SU ESPOSA: El hombre que salvé es un CEO poderoso!