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Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 135

Sonia paró oreja de inmediato:

—¿Y qué sacaste? Ándale, cuéntame todo.

Vera entornó los ojos y dijo:

—Resulta que Beatriz apenas regresó del extranjero y hoy despidió al encargado principal del antro, uno que llevaba años trabajando ahí.

—Dicen que el tipo rompió sus reglas internas por pasarse de listo con una mesera nueva. Era una chava estudiante que trabajaba a medio tiempo, pero de armas tomar, y amenazó con aventarse del edificio. Beatriz corrió al sujeto para apagar el fuego.

Sonia soltó una carcajada de emoción:

—¡Excelente! ¡Nos cayó del cielo!

—Verita, córrele a buscar el contacto de ese hombre. Si trabajó tantos años con ella, debe saber hasta lo que esconde debajo de las piedras.

Los ojos de Sonia centellearon con envidia:

—Esa vieja, desde que liquidó sus deudas y abrió Oro & Noche, se le subieron los humos a la cabeza.

—Llevo un buen rato queriendo bajarla de su nube y arruinarle la reputación, pero la desgraciada supo ganarse a su gente. Todos le son fieles; esa empresa es un búnker impenetrable por más que intenten buscarle mugre. ¡Pero ahora sí ya se le armó!

Vera seguía confundida:

—Mamá, ¿apoco tú y Beatriz tienen tantos pleitos guardados? ¿Por qué la tía Josefa y tú la detestan a muerte?

Sonia acostó a Mateo de nuevo, bebió un trago de agua y tomó asiento:

—¿Que si la odio? ¿Y cómo no?

—Hace muchos años, tu tía Josefa, Beatriz y yo íbamos en el mismo colegio exclusivo para niñas.

—A ella siempre le encantó robar cámara. Donde pisaba, a tu tía y a mí nos trataban como simples adornos.

Sonia tragó saliva con enojo; la flama de los celos ardía aún más en sus ojos:

—Años después, cuando empezamos a buscar maridos, ella también nos robó el protagonismo. Se convirtió en la consentida de toda la alta sociedad de Solsepia.

Capítulo 135 1

Capítulo 135 2

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