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Cecilia: De rechazada a soberana romance Capítulo 1252

—Ven, acompáñame a sentarte —dijo Noelia, sin dejar que su hija se quedara charlando con Cecilia.

Comenzó a acomodar a los invitados con gran entusiasmo.

—De acuerdo —respondió Cecilia, sin rechazar la amabilidad.

La mesa a la que Noelia la llevó fue una coincidencia perfecta.

Además de Mireya, estaban los jóvenes de la familia González y de la familia Pérez.

Cecilia no conocía a ninguno, salvo a Mireya, quien le estaba haciendo señas.

—Ceci, eres hija de Luciana Ortega, ¿sabías que en su época tu madre era la chica más codiciada de todo Viento Claro...?

Si no hubieran llegado más parientes, probablemente Noelia se habría quedado platicando con Cecilia hasta que sirvieran la comida.

Al ver que Noelia se alejaba, Mireya por fin habló con Cecilia:

—Mira este banquete, es el más lujoso que he visto en mi vida.

Habló en voz baja. Aunque su familia no era pobre, tampoco eran tan ricos como para comer manjares todos los días.

En ese momento, se sentía como una persona común y corriente que nunca había salido de su burbuja.

Tenía miedo de que los demás en la mesa la escucharan y se burlaran de ella.

A Mireya no le importaban tanto las burlas hacia su persona, sino avergonzar a su amiga frente a todos.

Ella podía quedar en ridículo, pero Cecilia no podía permitirse perder prestigio.

—Entonces asegúrate de comer mucho —dijo Cecilia, a quien no le parecía nada vergonzoso—. Reservar un salón como este no es nada barato, hay que comer bastante para desquitar la inversión.

Mireya asintió vigorosamente, prometiéndose a sí misma comer hasta no poder más.

Al otro lado de Mireya estaba sentado Lucas.

Lucas era uno de los pocos amigos verdaderos de Macarena.

Había llegado temprano, aunque no parecía estar de muy buen humor.

Sin embargo, al escuchar el comentario de Mireya, no pudo evitar soltar una carcajada.

—¿De qué te ríes? —Mireya adoraba el rostro de Lucas, pero no le hacía ninguna gracia que el chico que le gustaba se burlara de ella.

—Solo pienso que eres bastante tierna.

En el círculo social de Lucas, no había chicas como Mireya.

Macarena le había mencionado que él le gustaba a Mireya.

Por eso, Sergio nunca se opuso a este matrimonio; de hecho, se alegraba de que Gina se hubiera llevado a ese idiota de Germán.

De lo contrario, ¿cómo habría aceptado la familia Pérez entregar a su mejor nieto a su prima?

Al escuchar que Lucas iba a hacer las presentaciones, Sergio tomó la iniciativa:

—Tú debes ser Cecilia, de quien Maca tanto habla, ¿verdad? Soy su primo...

¡Vaya! Alguien se le adelantó, dejando a Lucas sin trabajo.

Sergio hizo las presentaciones, dejando claro que ellas eran las dos compañeras de cuarto de Macarena.

Al saber que tenían una excelente relación con la novia, nadie intentó hacerlas sentir incómodas.

Además, ambas chicas eran agradables a la vista.

Cecilia era hermosa pero vestía de forma discreta, y aunque no llevaba ningún accesorio ostentoso, era evidente que provenía de una familia adinerada.

En cuanto a Mireya, parecía muy adorable, y aunque no tuviera mucho roce social, nadie iba a burlarse de ella.

Los jóvenes de ambas familias tenían órdenes estrictas de sus padres de no causar ningún problema ese día.

¡Todos se portaban bien, excepto los que acababan de llegar tarde: Gina y Germán!

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